martes, 31 de diciembre de 2013

Balances

Es el momento de comprobar si los propósitos de comienzo de año se han puesto en práctica o no. Ahí me cito:
Y se me presenta el año 2013 con mucha ilusión, con ganas de querer hacer cosas nuevas, de querer hacer las cosas bien, de seguir hacia delante. Tengo ganas de seguir creciendo y de seguir aprendiendo.
Tengo ganas de tener más Fe, más constancia, de perseverar en todo.
Tengo ganas de estar viva, de sentir, de reír y de llorar; de saltar, bailar y gritar. Ganas de abrazar y querer. Y sobre todo tengo muchas ganas de estar en paz.
Quiero desearos un Feliz 2013, que tengáis tantas ganas de empezarlo como yo, que dejéis que os sorprendan y que aprendáis de todo. Que si lo piensas bien, la vida te sonríe siempre y si no sonríele tu, que la gente vea que eres capaz de iluminar lo que sea.
A veces hace falta caminar en la oscuridad para poder ver la luz.
Si algo no lo quieres hacer no lo hagas, pero si quieres hacerlo no te quedes con la ganas, porque nunca sabrás lo que hubiera pasado si lo hubieras hecho. Arriésgate y toma las riendas, se fuerte y acata las consecuencias. Y sobre todo, no dejes que nada ni nadie te prive de ser feliz.
No se si tengo más Fe, no se si estoy perseverando, no se si tengo más constancia. Se que mis sentimientos son una montaña rusa, lo mismo lloro que río. Eso si, salto, bailo, canto, escribo... Las ganas de abrazar y querer no se me han ido. La Paz aun la sigo esperando.
Me he arriesgado, he tomado las riendas de mi vida, intento ir de frente y darle menos vueltas a las cosas que me importan.
Sigo intentando ser feliz cada día, a pesar de la tristeza, a pesar de las lágrimas.

No me gusta que se acabe el año, le diría que se quedase así, que no arranque de nuevo. El futuro me asusta.
Si tuviera que pedir algo para el 2014, pediría la felicidad de los demás. Si. He conocido a tanta gente estupenda en los últimos meses que todo iría para ellos. Me han dado más de lo que yo les pueda devolver. Me han ayudado tanto sin saberlo, que no sabría como agradecérselo.
Hasta me emociono de pensarlo. Si fuera capaz de demostrar lo que significan para mi...

A veces solo puedo sentarme a escucharles, solo puedo darles abrazos sentidos, solo puedo mirarles con amor y agradecimiento. Y aun así siento que no soy capaz de darles la mitad de lo que me dan. Este 2014 es por ellos. Por mi familia parroquial. Porque les quiero, así sin más.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Heridas

Las heridas tardan en secar cuando se dedican a meter el dedo y a hurgar.
¿Queréis saber? Pues tened paciencia, escuchad atentas, intentad comprender y entonces sabréis las razones.
Cito la encíclica Deus Caritas Est: "El amor nunca se da por concluido y completado; se transforma en el transcurso de la vida, madura y, precisamente por ello, permanece fiel a si mismo. Querer lo mismo y rechazar lo mismo, es lo que los antiguos han reconocido como el auténtico contenido del amor: hacerse uno semejante al otro, que lleva a un pensar y desear común."

El amor permanece fiel a si mismo. Primer apunte.
Querer lo mismo y rechazar lo mismo. Segundo apunte.
Hacerse uno semejante al otro, que lleva a un pensar y desear común. Tercero y último.

Cualquiera que me haya conocido en estos años sabrá que nuestros caminos eran opuestos, nuestras formas de pensar opuestas y que llegó un punto de rechazo mutuo. Nada más que añadir. 
El resto es no querer hacer daño a la gente que quieres. No torturarse a una misma, no herirle a él.

Que si, que duele. Pero no había otro remedio.

Que te digan que das vergüenza ajena, palabras textuales dichas ayer, me da que pensar que era necesario para no ir a más. Los golpes siguen doliendo, pero se aprenden a llevarlos de otra manera.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Canción de la semana

No es solo por el vídeo que me parece precioso Paris, la estética, el mensaje. También es la canción.

Begin Again - Taylor Swift.


Navidad

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
Es tiempo de invierno, de frío, de nieve, de ciclogénesis explosivas, de turrón, de villancicos...
Pero también es tiempo de LUZ, de PAZ, de ESPERANZA, de CARIDAD. Tiempo de volver a recordar cuando eramos niños, de recuperar la inocencia.


Una vez, siendo niña, porque seguía siendo niña con 8 o 9 años, el padre de una amiga en una cabalgata de reyes, me rodeaba con sus brazos y me decía:
-Iciar, ¿tu sabes quienes son los reyes magos?
Y yo, inocente, ingenua y sincera contesté sin dudar:
-¡Claro! Melchor, Gaspar y Baltasar. ¿Quien si no iban a ser los Reyes Magos?

Ese día no volvieron a hacerme esa pregunta, ni si quiera era capaz de sospechar lo que escondía esa pregunta. Y más en un día como ese.
Señores, eso es inocencia. No, la inocencia y la ilusión no se pierden al saber quienes son los reyes magos, la inocencia y la ilusión se pierden al saber la maldad de la gente. Cuando no eres capaz de ver una pregunta tal y como es, sino que eres capaz de ver más allá de ella.
A mi me gustaría ser esa niña de nuevo, aunque se que no es fácil.

Al menos, esta Navidad, si que espero luz, esperanza y caridad. Igual por encima de mis posibilidades, quizá más de la que me corresponde, quizá me desborda.
Lo que es impresionante es que aun me sobrecoja ir a Misa "sola" (porque realmente voy en comunión con toda la iglesia) y me sienta tan acompañada, ver que la iglesia está llena y oír ese murmullo de gente cantando a la vez porque es Navidad. Son esas mariposillas en el estómago. Es un: te necesito y un gracias eterno.
No me importa que mi familia no me acabe por comprender, ni si quiera que no me acompañen. Esta mañana me levanté, le di un abrazo a mi madre y le dije: te quiero.
Ella lo esperaba desde hace meses, y yo igual sobrepasada no era capaz de darselo. A pesar de todas las broncas que me lleva echando desde hace meses, hay veces que una necesita expresar todo lo que siente y creo que pocas veces he sido tan sincera como hoy.
Por algo se empieza,

viernes, 20 de diciembre de 2013

Domesticada


-¿Que significa <<domesticar>>?
-Es una cosa demasiada olvidada -dijo el zorro-. Significa <<crear lazos>>.
-¿Crear lazos?
-Sí -dijo el zorro-. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo...

El Principito. Antoine de Saint-Exupéry

lunes, 16 de diciembre de 2013

A la espera

Y te miro a Ti, traicionado, humillado, traspasado. Te miro en lo alto, con los brazos extendidos, diciendo: perdónales. Amando hasta el final.
Te miro y me dices que no hay nada que no hayas pasado antes. Me dices que me curarás, que aprenderé. 
Y me encuentro entre sollozos diciéndote que te quiero, una vez más, diciéndote: hágase.
Te digo que no puedo y me dices que contigo si. Que no me dejarás caer.
Me dices que te espere con el corazón abierto, que vienes pequeño, débil e indefenso. Que vienes con tu luz. Y me calmas. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Recuérdame

Los recuerdos que dejan las personas se desvanecen con los años. No importa quién haya sido uno ni lo que haya hecho. A medida que el paso del tiempo va agrandando el abismo entre el pasado y el presente, a medida que también desaparecen aquellos a quienes un día importamos, la memoria de cada uno de nosotros está destinada a deshacerse suavemente hasta que no quede nada. Por supuesto hay seres que parecen haberse librado del olvido: sus nombres están pomposamente recogidos en los libros y en los tratados de historia. Pero aun así, incluso el recuerdo de aquellos que fueron gigantes acaba por perder su peso específico hasta quedar prácticamente en nada. Hubo un tiempo en que un continente entero abría los ojos al escuchar el nombre de Napoleón, pues los que no le admiraban al menos le temían. Dos siglos después, si a un adolescente europeo le preguntasen por el terrible corso, probablemente se limitaría a carraspear y a decir: <<Ehhh... hizo cosas, desde luego... tuvo mucho poder, ¿no? Estuvo en varias guerras... y murió en una isla, o algo así.>> No, tampoco quienes fueron gigantes sobreviven a la corrosión del tiempo.
Marta Rivera de la Cruz. La boda de Kate. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Canción de la semana

Seguro que estabais echando en falta esta sección que se ha convertido en esporádica.

Como lo tienes tu- Pereza

Soy como tú estás, soy como te sientas, 
soy Satanás, soy la Cenicienta. 
Soy una bala, soy un tirano, 
soy malo malo 

Soy un aprensivo, me sigue la enfermedad, 
soy un tío vivo, soy un tipo de verdad. 
Soy caro cuando hay vicio, 
soy igual desde el principio 
y hasta el final 
es lo que tengo, es lo que hay, 
tengo una paja mental, 
que ya no sé de qué va. 

Un día quiero dejar el mundo entero por ti, 
la misma noche me aburro y no eres para mí, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. 
Un día quiero dejar el mundo entero por ti, 
la misma noche me aburro y no eres para mí, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. 

Soy el capitán de mis cosas, vivo 
siempre a tu lado sin estar contigo. 
Es una deuda que nunca pago, 
soy vago vago. 

Soy un torbellino, nada me puede parar, 
soy un fugitivo, todos me quieren cazar, 
soy fácil y lo admito, 
soy igual, pero distinto 
y hasta el final 
es lo que tengo, es lo que hay, 
tengo una paja mental, 
que ya no se de qué va. 

Un día quiero dejar el mundo entero por ti, 
la misma noche me aburro y no eres para mí, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. 
Un día quiero dejar el mundo entero por ti, 
la misma noche me aburro y no eres para mí, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. 

Guau! 

Cómo quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. 
Un día quiero dejar el mundo entero por ti, 
la misma noche me aburro y no eres para mí, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú. 
Un día quiero dejar el mundo entero por ti, 
la misma noche me aburro y no eres para mí, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú 
como lo tienes tú, como lo tienes tú, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú 
como lo tienes tú, como lo tienes tú, 
como quisiera tenerlo tan claro como lo tienes tú 

martes, 3 de diciembre de 2013

Divagaciones

Podría escribir un montón de cosas, ir dejando puntos claros, incluso podría ponerme a divagar cosas sin sentido. Pero ¿para que?
Un día ves las cosas bien, al siguiente las ves mal. Es una cal y otra de arena. Es tensión por tensión. Daño gratuito.
Se por donde voy, como voy y con quien voy. Se cual no es ya mi camino. Y aun así, es como quien tiene miedo a pisar un huevo y va despacito, de puntillas.
Pero darle a la cabeza vueltas para entrar en una espiral de incertidumbre, miedo y desesperación no va a conducir a nada.
Así que me rindo. Tiro la toalla. Hazme de nuevo, empecemos de nuevo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Carpe Diem

Ayer un sacerdote me decía que no podía centrarme en el futuro que está por venir, que para hacer futuro tenía que centrarme en el presente. En el día a día.
Hoy, y cada día, Dios nos habla, nos llama a hacer algo. ¿lo hago? ¿o estoy tan pendiente de lo que viene que no le hago caso y me agobio y desespero?
Se que tengo que encontrar a Dios en mis apuntes, en mis rutinas, en las sonrisas, en los rayos del sol. Lo que antes no me costaba encontrar, ahora se me hace cuesta arriba.
Me agobia el futuro, negro, oscuro, sin red. Pero pensar en él no me ayuda a solucionar el presente.

¿Soy capaz de dar lo mejor de mi? ¿Soy capaz de acercarme todos los días a Dios un poco? ¿de tenerle presente cuando estudio?
Me decía que toda vocación empieza por las obligaciones diarias, del dominio de la voluntad, del acercamiento a Dios. Cumple con tus tareas, con tus cosas en casa, con tus apuntes, con tus amigos y encuentra a Dios en todo ello. Por Él, por ti. Porque día a día, discerniendo, es cuando se llega al futuro.

Aprovecha el momento, que mañana no sabes si podrás. Llora, ríe, ama, estudia, da gracias hoy, no te dejes llevar por el "me apetece", cumple hoy. El futuro siempre llega solo.
¿Que es lo que tienes que hacer hoy?

jueves, 14 de noviembre de 2013

Sensatez

Hoy escribía en twitter una frase de una novela que estoy leyendo: "La invocación de la sensatez es, muchas veces, una forma de hacer más digno el miedo."

Sensatez. Esa palabra me recuerda a tantas meteduras de pata. Siempre llega la frase de después: "si estuvieras callada". Pero si estuviera callada no sabría lo que vendría después, solo tenía que intentarlo.
Y lo sensato en estos momentos de mi vida es todo lo contrario a lo que estoy haciendo. Lo sensato, lo prudente, habría sido no tocar ningún aspecto esencial de mi vida, dejar que las cosas sucedieran, aguantar. Pero cuando te prometes a ti misma intentar ser lo más coherente con lo que sientes, es difícil no arriesgar. Solo hice lo que tenía que hacer, lo que yo sentía que tenía que hacer.
Maldita calma me digo ahora.

Por supuesto la sensatez me mira con esos ojos curiosos, irónicos, con su sonrisa burlona y me dice: ¿que piensas hacer ahora? estás patas arriba. ¿crees que ahora puedo poner un poco de orden en tu vida?
Pero ahora mismo, si dejase al miedo, a la sensatez, actuar estaría perdiendo una batalla contra mi misma.
Lo sensato sería cerrar el blog, o por lo menos dejarlo en pausa para un momento posterior en el que mi vida no sea un coladero por el que entrar a reventarme cualquier tipo de raciocinio que pudiera tener. Lo sensato sería abandonar la ciudad, tirarme de los pelos, montar en unicornio, hacer la croqueta y todo ese tipo de cosas normales que hace la gente normal, como tu y como yo. Vamos, lo que se dice huir, aunque lo que te hace huir lo lleves contigo.

Lo sensato sería parar en seco. Lo sensato es intentar alejar a la gente con malas formas. Lo sensato es no dejar que la gente sepa que te pasa por la cabeza. Pero lo cierto es que no soy sensata, soy borde, eso si. Pero soy borde por sensatez, por mecanismo de defensa. Traducido al lenguaje de la entrada, soy borde por miedo. Soy borde porque tengo que serlo. Soy borde porque me muevo entre lo que quiero y no quiero decir. Porque como he dicho antes, mi racionalidad se ha ido al garete.

Y llega un jueves más en el que decirte: mira a lo que me ha llevado ser coherente conmigo, contigo. Y me dejas en suspense una semana más, con el corazón ardiendo, con la cabeza llena de pájaros, con la incertidumbre en el cuerpo. Y solo pido que me digas si esto es lo correcto, si lleva a algo o que me des la fortaleza para superarlo.
Pero antes de precipitarme con la sensatez o con el miedo, o con la huida, o con el desaliento, antes de todo eso, esperaré. Esperaré como una niña el regalo de reyes, nerviosa, dando vueltas en la cama, ansiosa. Porque se que la espera merece la pena y que cada cosa tiene su tiempo.

martes, 5 de noviembre de 2013

Por todo

Por todos esos gritos ahogados en el silencio.
Por todas esas miradas que quieren decir más de lo que podemos hablar.
Por todas las lágrimas derramadas en la lucha.
Por el fuego que se siente dentro.
Por la soledad de la incomprensión.
Por las palabras que nos son capaces de decir lo que sentimos.
Por el miedo a equivocarnos.
Por ser distintos imposibles.

Por todos estos años

domingo, 20 de octubre de 2013

Mis límites

A veces le digo a la gente: ¿hasta donde estás dispuesto a aguantar? Y se que esa no es la pregunta, ni es la palabra adecuada. ¿Aguantar? ¿aguantar lo que? ¿a donde estás dispuesto a llegar?

No, desde luego eso no es lo que quiere decir amar. Amar no es sinónimo de aguantar. Y eso no lo que en el fondo quiero preguntar a los demás. Igual la pregunta que tendría que hacer sería: ¿hasta donde estas dispuesto a compartir? ¿hasta donde estás dispuesto a entregarte? ¿hasta no dejar ni una esquinita de tu alma oculta? ¿cual es el límite?

Me lo pregunto ahora, y me respondo con cosas que no entendía hace un par de años, y más cerca en el tiempo, hace unos meses. Entrega. Yo decía, me entrego, estoy haciendo todo lo que está en mi mano. Hasta que empiezas ocultando una conversación, un sentimiento, una reflexión, una pequeña esquinita de tu corazón. Hasta que ocultas que te están haciendo daño, que estás buscando refugio en unos brazos que no son los suyos. Y la historia acaba por convertirse en un aguantar. Empieza por no compartir. Algo tan simple que acaba oscureciendo todo y acabas sin ver la luz.
Si acabas por no querer compartir lo que más quieres, lo que más anhelas, aquello que te sostiene, tienes un problema.

Y yo acabé por ocultar aquello que más quería, mi amor por Cristo, empecé a vivirlo en privado, a mentir para poder estar con Él por miedo a que me juzgasen. Y aquí estoy, otro Domingo más, un Domingo dedicado a las Misiones, a tanta gente que está dando testimonio de Cristo, que demuestran cada día que Él es su centro, intentando poner mi granito de arena. Abriéndome un poquito más.

Recuerdo lo que me impactaba de pequeña aquello de las Misiones. Recuerdo como hace dos años estuve a punto de marcharme a Perú con una orden religiosa con la que ahora tengo mis más y mis menos. Y me pregunto: ¿no sería aquello un acto egoísta? ¿no querría colgarme una medalla de "mira que buena soy"?
Me lo planteo ahora porque me estoy planteando mi entrega, aquello que intento compartir con los demás. ¿No es más fácil compartir cosas con gente que no conoces que hacerlo donde si y te pueden juzgar?

Algo en mi interior me dice: has sembrado, ahora espacio, deja crecer, no te corresponde a ti nada más. Y aunque eso me inquieta, se que me he mostrado como soy, se que me he abierto y se que me han herido más de lo que desearía, y se que efectivamente ese espacio es necesario. Pero no me importa. Me importa ser capaz de compartir, de entregarme, de escuchar, de salir de mi misma.
¡Cuanto me queda aún! ¡Con cuantas piedras tropezaré y cuanto tiempo tardaré en volver a levantarme!

viernes, 18 de octubre de 2013

Canción de la semana

Vuelvo con otra canción de la semana. Llevo tanto tiempo queriéndola poner que no encontraba el momento anímico adecuado. Y si, ya está. Es el momento.

Gente - Laura Pausini.


Una vez más casi continuamente, 
vuelve a caer, y volverá a equivocarse 
mucho más fuerte si cabe. 
La vida es un hilo en equilibrio, 
que al separar dos puntos equidistantes 
puede acercarles. 
Y cada día juntos, haciendo sólo un metro más, 
se necesita todo, todo lo bueno y lo malo que tengas en tí. 
Aunque después te baste una sonrisa, 
para fundir todo un invierno de hielo, 
para empezar desde cero. 
Porque no hay un límite para nadie, 
que dentro de él tenga valores eternos, 
no hay más misterio. 
No somos... 
ángeles, no nos caímos del cielo, 
la gente que busca el amor verdadero, 
gente que quiere un mundo sincero, 
la gente corriente de cualquier ciudad. 
Prueba y verás que siempre hay algo nuevo 
dentro de tí para empezar otro vuelo 
directo al cielo. 
No somos... 
ángeles, no nos caímos del cielo, 
la gente que busca el amor verdadero, 
gente que quiere un mundo sincero, 
la gente que unida lo cambiará. 
Gente que quiere un mundo sincero, 
la gente que unida lo cambiará. 
Unida lo cambiará, lo verás, 
gente que luchará. 
Unida lo intentará, lo verás, 
gente que arriesgará. 
Unida lo logrará, lo verás, 
gente que cambiará.

martes, 15 de octubre de 2013

Alioli

Ahí estaba yo, con las patatas cuatro salsas catando el alioli cuando veo a un bocata con salsa brava mezclarse. Un cuarto de salsa se fue con el bocata. ¿No ves que la salsa alioli es para las patatas no para tu bocata con salsa brava?
Empiezo a exasperarme. Siempre, siempre, siempre la misma historia. ¿Que no entiende de las salsas? ¿Por que no se pide un bocata con alioli? ¿Por que tiene que mezclar las salsas? Esa serie de preguntas hacen que entre en una risa descontrolada por la situación absurda.
¿Se puede saber por qué tienes la manía de dejarme sin salsa?
Podía ver su ansiedad con los bocatas, estos mios, estos tuyos, y la ansiedad con que iba comiéndose mi salsa preferida. Al final me quedé sin salsa. Así que le hice ir a por más, se que en otras circunstancias me habría dicho que fuera yo, pero es lo bueno de ponerse firme, que al final intentan poner de su parte, aun a costa de comerse la salsa alioli.
Entre medias salía a fumar. Y mi móvil no para de vibrar, cuatro conversaciones a la vez. Miraba la salsa, miraba mi móvil y le veía a él.
Incluso hablamos del tiempo.
Pero da igual. Seguía con la salsa alioli. Chof chof, mojando lo que encontraba a su paso. Como si nada.

Conversaciones insustanciales, incluso hablando del tiempo. Contestaciones del tipo: ah vale. Oh que guay. Pues si. Tienes que cortarte el pelo. ¿Te acuerdas cuando llenabas tu plato de alioli y rebañabas las patatas?

Da igual lo que fuera, al final siempre era la misma pregunta en mi mente ¿que tienes con la salsa? Salsa con lo que sea, añadir: patatas, aros de cebolla, lechuga... El ingrediente principal salsa.
Quizá ese siempre fue el problema, que para él lo principal siempre fue el condimento y no el plato. Y esa filosofía del comer se tradujo a su vida personal.
Siempre dije que yo no era sal en las patatas, ni ketchup, siempre fui patata. Y yo lo que quería era patata. Patatas con alioli, no otra cosa.
El problema siempre fue el equilibrio, si te comes el alioli las patatas no saben a nada, si te pasas con el alioli, todo sabe a alioli. No encontramos la mitad, o igual si. El problema siempre fue de quien se comió el alioli o se pasó con él, no de la que quería patatas.

domingo, 13 de octubre de 2013

La vida

La vida es como un tiramisú.
Si, es dulce, cremosa, con chocolate por encima y con el amargor del café al final. El licor le da ese toque que hace que todo de vueltas. Y al final siempre se acaba.

Lo dicho. El tiramisú es la clave. Que no os vendan que es como una caja de bombones, que nunca sabes cual te va a tocar, los bombones tienen truco si ves la hoja que los describe.

viernes, 11 de octubre de 2013

Luchas

¿Que es luchar por una persona? ¿que es luchar por una relación?
No dejo de preguntármelo cada vez que me dicen que he hecho lo correcto. Y al final me he rendido al ver que no había respuesta. Luchar, sacrificarse, obedecer, enmudecer, quedarse atrás... ¿para?
Para llegado un punto, no ser capaces de mirarse a los ojos sin reprimir las lágrimas, para saber que cada uno ha escogido su camino. Reprimirse las ganas de cogerle del brazo y sobre todo de abrazarle, tocarle el pelo, acariciarle la mano, sonreirle y decirle que todo va a salir bien, que vamos a crecer.
Pero no, te guardas todo eso y salen las lágrimas después, en silencio. Y te preguntas si podías hacer más, si podías entregarte más, si podrías llevarle a él por tu camino.
Pero sabes que no puedes obligar a nadie a seguirte, y que tu tampoco estás en condiciones de seguirle a él. Y así te alejas, por tu lado y él por el suyo. Sin lucha, sin palabras, con los ojos húmedos, diciendo que todo está bien.
Otro día más, segura de lo que has hecho y luchado, pero sabiendo que él no lo ha intentado, meras palabras. Y ese es el dolor después de 7 años, que tu no valgas lo suficiente como para hacer un último esfuerzo.
Como todos, como él.
Y se supone que tienes que creerte los halagos, como si no fueran palabras que se lleva el viento.

Empieza el descenso.

Canción de la semana

Volvemos con la canción de la semana.


Con lo poco que quedaba. Nena Daconte.

domingo, 6 de octubre de 2013

Mitades.

Media naranja, medio limón.
¿Y si no somos mitades? ¿Y si fuéramos enteros? Solo tendríamos que hacer una macedonia. Se podrían juntar peras con manzanas, melones con sandías, ciruelas y paraguayos. ¿Que más da? Coser mitades no hace a una fruta ser entera.

Lo cierto es que si que somos mitades, pero no nos completamos con alguien. No es justo hacer cargar a los demás con aquella mitad que nos falta. A mi me completa como persona Dios, y solo partiendo de esa verdad, de esa realidad, soy capaz de amar.

Quizá he llegado a esa conclusión demasiado tarde. Igual me hubiera ahorrado sufrimiento al buscarle un hueco en mi vida a esa persona que ya no está.
Pero lo cierto es que estoy segura de que ha puesto a las personas adecuadas para acompañarme en esta nueva etapa. Y ¿por que no? Nunca es demasiado tarde para aprender a enamorarse de nuevo. Igual que he aprendido a llevar el sufrimiento de otra manera, ¿por que no el amor de otra?

Si ya lo decía a principio de año, que tenía ganas de crecer en alegría, en Fe, que tenía ganas de saltar, de reír, de vivir y de amar. Pues igual aun se puede acabar el año bien. Se puede ser feliz de muchas maneras, pero con Dios a mi lado, siempre.

Perdices

Y comieron perdices.

Ese es el final, comer perdices. Aunque yo celebraría los finales con un postre, para tener un final dulce y cremoso. ¿Te imaginas un: y comieron tiramisú? (si, queso mascarpone, bizcocho mojado en café, cacao en polvo espolvoreado por encima... Mmmmm)

Lo cierto es que no todos los finales son felices. Pero es que la felicidad es distinta según para quien. Un final feliz puede ser dos personas que se alejan aliviados porque no tienen que cargar más sobre sus espaldas un proyecto que no llevaba a ningún lado y que mantenían por inercia, y pueden guardar el cariño y los buenos momentos para ellos. Eso es un final feliz. Sentirte libre para decidir, para amar, para volar, para respirar.

Los finales también vienen marcados por los comienzos, porque intentan ser un punto de inflexión. Y eso es lo que importa, saber empezar de nuevo, con todo lo aprendido. A veces es necesario cerrar etapas, heridas que no se van a curar sino con tiempo y empezar de nuevo.

Y ahora lo importante es el tiempo. Es la distancia. Es el respeto. Es saber dar gracias por todo este tiempo. Y guardar todo ese cariño. Y respirar con la seguridad de haber hecho lo correcto.

Sonreír y dejar que toda esa energía, felicidad, que tienes guardada, fluya y se vea proyectada en ti. Y sobre todo, déjarse llevar por ella.

jueves, 3 de octubre de 2013

La primera versión.

Nos dejó la inocencia, 
La primera versión de inconsciencia
Se perdió la sorpresa
La versión de un amor sin esencia
Comenzó la tristeza 
La primera versión de la ausencia
Despertó la pereza, 
La versión de un amor que se aleja

Tu mano y mi mano, tus ojos, mis labios
Tú forma de mirar
Ya nada será igual
Tu pelo, mi miedo y en medio tus besos
Tú forma de escuchar
Ya nada será igual


sábado, 28 de septiembre de 2013

Canción de la semana

Vuelvo con otra canción de la semana. Un grupo que hace tiempo que dejó de existir, pero nos deja canciones para el recuerdo.
Ella Baila Sola - Que se me va de las manos


viernes, 27 de septiembre de 2013

Otoño

Estaba rozando con la punta de los dedos la hierba cuando oí aquel trueno. Bajé un poco más y empecé a notar la humedad de la tierra en mis pies.
El viento soplaba fresco, un poco susurrante, cuando volviste a mis pensamientos. El eco de aquel trueno me recordaba tantísimo a los ecos de tu risa por todo el campo que no pude evitar suspirar una vez más.
Llegaste Otoño, una vez más, y tu no estás, otro año más.
Todavía puedo verte dando vueltas con aquel vestido, con esa gran sonrisa, con ese hoyuelo tuyo tan gracioso.
¿Te acuerdas cuando te comparabas con una hoja que caía del árbol? Pues mirando al cielo he visto como ha caído la primera de este año. Ojalá estuvieras aquí para apreciar semejante instante. Aquella hoja no es distinta a las demás, es igual que muchas hojas que a la gente les molesta, que pisan por la calle, que apartan con la mano, que dejan en el parabrisas del coche o aquellas que recogen para secarlas. No, no es distinta. Es solo una hoja, pero la estaba viendo caer, por primera y última vez, suave, delicada, movida por el aire del otoño, se resistía a tocar el suelo, bailaba junto a tu recuerdo, alejándose lentamente de mi.
Pocos saben apreciar la belleza de aquel instante, como pocos saben apreciarte a ti. Pocos han disfrutado del brillo de tus ojos ilusionados mientras atropellabas palabras exagerando cada uno de tus movimientos. Pocos te han visto suspirar y sonreír como aquella vez. Pagaría lo que fuera por ver esa sonrisa, esos gestos de exaltación y verte alejándote como flotando, dando pequeños saltos.
Y tu risa, sobre todo tu risa, fresca, inocente, luminosa...
Pero lo cierto es que es Otoño, el trueno anuncia la lluvia y tu no estas. Recojo esos suspiros que he dejado por el camino recordando lo que me decías, que un día gris no podría quitarnos la ilusión. Que cuando así fuera, dejase que las gotas de lluvia mojasen mi cara y pensase cuantas veces llegamos empapados, con tu sonora risa, saltando en todos los charcos.
Otoño, otoño, otoño. ¿Me perdonas esta vez? Creo que va siendo hora de que llegue yo también, que vuelva a la realidad después de estas efímeras semanas. Volver al baile de letras y números, al miedo del papel en blanco. Volver a no dejarme conquistar por ti. Volver a lo de siempre una vez más.
No sigas suspirando por mi, la realidad es mucho mejor. Queridos sueños, esto es solo una pausa.

jueves, 19 de septiembre de 2013

A ti.

Y pienso si debería de sentirme culpable. Si acaso no pase el suficiente tiempo a tu lado. Si no fui capaz de quererte como me querías tu a mi.
Después de un año las lágrimas no tienen mucho sentido ya. Solo queda el recuerdo. Tus buenas palabras, tus sonrisas.
Pienso que igual era tu forma de ser, pasar desapercibido. Disfrutar de esos pequeños detalles, de vernos jugar desde el balcón, de vernos en la playa desde la barandilla. Saber de nosotros por carta, imaginarte que te contábamos mil cosas y que nos llenases de halagos.
Subirnos a un autobús dirección el centro, aunque me diesen igual las luces de Navidad. Solo quería ir contigo por ese Madrid castizo, por esa calle que tanto me hacías repetir: Carretas.

Me gustaba descubrirte. Me gustaba que imaginases que sería alguien grande. Me gustaba oírte a las 7 de la mañana haciendo tostadas. Me gustaba que por la noches te asegurases que tenía bien puesta la protección de la litera. Verte dormido en el balcón, no perdernos el discurso de S.A.R.

Teniendo en cuenta la distancia que nos separaba no puedo culparme de no verte más. Quizá un poco. Pero no del todo. Los últimos cinco años iba a mi cita contigo de los domingos. No puedo recordar un momento concreto de estos últimos años. Quizá la tarta de manzana que me comprabais. O cuando me decías que iba a llegar a presidenta del gobierno. Quizá todas esas conversaciones que me oías con mucha atención y no te atrevías a opinar o interrumpir.

Me acuerdo de ti oyendo la lotería, buscándola en los periódicos. No tengo muchos recuerdos, pero los tengo y todos buenos. Y eso me duele, no tener más. 25 años y pocos recuerdos tuyos, míos, de los dos. Siempre observando desde la distancia.
Me hubiera gustado saber que opinas de mi ahora, en este mismo instante. Seguramente estarías escuchándome todos los domingos. Y estarías contento como siempre. Y me dirías una palabra de aliento, te vería sereno, impasible, feliz, inmerso en tus pensamientos.
Me da pena no haberte conocido más. No haberte querido de otra manera, o igual no haberlo sabido manifestar cuando era necesario. Pero aquí estoy, queriéndote en la distancia, en el recuerdo. Intentando sonreír un día más.
Abuelo. A ti.

martes, 17 de septiembre de 2013

A mis fantasmas.

Me dices que me quieres y tengo que fingir que no me afecta. Te contesto lo mismo, aunque mi forma de querer no sea la misma.
Miro hacia otro lado. Esquivo tu mirada. Esbozo una media sonrisa. Otro día más.

Otro día más sin hablar. Otro día en blanco. ¿Como puedo reconocer que hace tiempo que no me haces sonreír?, ¿como reconocer que estamos agonizando? Llegué a pensar que no servía si no estabas junto a mi, que no sabía relacionarme con los demás y que solo era capaz de hacer las cosas mal. Que la causa de todas tus desgracias era mi incompetencia.
Y a pesar de todo decidí seguir  hacia delante. Decidí abrazarte y refugiarme entre las sábanas. Me encerré en las cuatro paredes de mi cuarto. Salía pegada a tu sombra. Guardando silencio en los numerosos desplantes, viendo como te ibas alejando, perdiendo, siguiendo otro camino. Aguantando las malas palabras cada vez que hablaba, quedaba o salía sin ti.
Y me dices que no te quiero. Y lo peor es que creerás que nunca lo he hecho. Aunque bajes la cabeza y digas que vamos a intentar las cosas, que si, que tengo razón. Un diálogo sin pies ni cabeza.
Sin analizar las causas, las consecuencias. Reprochando cosas tres días después.

¿Acaso es algo malo ver que no se puede avanzar? ¿de dónde voy a sacar la valentía para decírtelo a la cara? ¿de donde voy a sacar las fuerzas cuando te necesite como amigo y no puedas estar? ¿como voy a ser capaz de enfrentarme a la soledad que tanto he temido? ¿como podré mantener la cabeza alta pensando que he hecho algo terrible?
¿Como reconocer que necesito volar libre? No puedo mantener una farsa, una mentira, mientras pasa el tiempo. No puedo, no es justo. Hay que dejar marchar a las personas aunque duela. Aguantar el golpe.

Tengo que sacar la fuerza de algún lado para afrontarlo. Reconocer mi culpa y marcharme.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Canción de la semana

Vuelvo con la canción de la semana. Bien podía ser del mes, no he parado de escucharla. Me encanta.

Hemicraneal de Estopa.

Deja que la lluvia acaricie tus párpados 
y que la humedad se clave en tu sien, 
deja que esta noche tus pies anden descalzos, 
no los pares si empiezan a correr. 
Deja que el deseo por una vez se cumpla, 
deja que el silencio te susurre otra vez, 
deja que tu ausencia en una depresión se hunda, 
deja que el niño que llevas dentro vuelva a nacer. 

Deja que la gente pase a ambos lados sin tocarte 
y que el neón de la noche se clave en tu piel, 
deja que la duda que hay en tu mente no pregunte 
y que no se clave, que ni siquiera hable 
y que se muera solo por esta vez. 

Deja que los coches te salpiquen cuando pasen, 
que mojen tu risa, con su puta prisa antes de morder 
esa manzana envenenada por un jodido martes, 
que se pregunten que haces en la calle, 
que no se den cuenta de ese detalle. 

Que esto es un paseo como los de antes, 
el que nadie se busca, nadie quiere encontrarse, 
que todo se vuelca en un vaso vacío, 
que no hay más nostalgia que la de perderse. 
Si duele un recuerdo, te cura el olvido, 
si duele la cabeza, con Hemicraneal vale. 
si buscas ayuda, chungo, esta noche estoy solo conmigo.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Un juguete

La cuerda se tensa.
Y todo el mundo se digna a opinar lo que tienes que hacer con tu vida. Como si no tuvieras elección. Te dan lecciones de vida que ni ellos mismos son capaces de cumplir.
Te dicen que lo que te llena no te va a dar de comer.
Y ni si quiera eres capaz de explicarles que no buscas alimentarte. Que no buscas un premio al final del camino, que solo buscas hacer el camino. Un mejor camino. Acompañada.
Dejan caer entre lineas cosas que duelen, que buscas protagonismo, que dejas todo de lado, que ya no eres tu.

Y te encuentras de frente con una guerra ante la que callas y bajas la cabeza, pensando que así algún día pararán.
Perdonar, amar, sufrir. Intentar huir. Y vuelta otra vez, perdonar, amar, sufrir. Un círculo.

Ahora solo falta esperar. Esperar a romperme. O esperar a que mi voluntad sea más fuerte.
Penas ahogadas en los silencios. Tardes en casa. Semanas interminables. Coca-colas eternas. Sonreír. Fingir.
Oscuridad.

sábado, 31 de agosto de 2013

La otra orilla

A veces es tan difícil estar al otro lado... Es tan duro verse reflejada en esas palabras... Son tu otra mitad, son tu pasado. Y te ves hiriéndote a ti misma. Te invade esa tristeza de culpa.
Pero ¿como no juzgarte? ¿como no ser consciente de lo que ellos ven? Intentas ser lo mas suave posible, intentas incluso disimular tu alegría y no puedes. Incluso pensando que no has hablado, tus ojos lo han hecho por ti.
¿Puede una persona en su sano juicio querer enfrentarse a su lado oscuro todos los días? ¿puede estar constantemente en una lucha interna?
No se puede huir del pasado pero ¿culpabilizarse eternamente? ¿no es eso lo contrario a avanzar? ¿no dejar que lo bueno pase?
Es el ruido constante. Es el ir de un lado a otro sin sentido. Es buscar la explicación constante, la excusa justificante en lugar de aceptar las cosas, en lugar de abrir los ojos a los hechos objetivos.
Pero no quieren. Los del otro lado no quieren.
Te dejas las fuerzas en ello, las tardes, los cafés, las cañas... Todo para que sigan buscando la explicación que les sirva a ellos como fuego de artillería, la misma que habrías buscado tú no mucho antes.

Pero ahora desde la otra orilla, solo puedes saber como se sienten y ser consciente de que no lo hacen a mal.
Mientras, en tu fuero interno, sigues pidiendo perdón cada día.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Vida eterna

Estaba leyendo la Encíclica Spe Salvi y no he podido resistirme a citar unos apuntes sobre La vida eterna.

"Podemos solamente tratar de salir de nuestro pensamiento de la temporalidad a la que estamos sujetos y augurar de algún modo que la eternidad no sea un continuo sucederse de días del calendario, sino como el momento pleno de satisfacción, en el cual la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad. Sería el momento del sumergirse en el océano del amor infinito, en el cual el tempo -el antes y el después- ya no existe.
Podemos únicamente tratar de pensar que este momento es la vida en sentido pleno, sumergirse siempre de nuevo en la inmensidad del ser, a la vez que estamos desbordados simplemente por la alegría."

Sumergirse siempre de nuevo en la inmensidad del ser, a la vez que estamos desbordados simplemente por la alegría.

Pensad en esa frase, es genial. Repetidla una y otra vez.


lunes, 26 de agosto de 2013

25

Tengo un buen presentimiento ahora que cumplo el cuarto de siglo. No se por qué.

Es como especial. Me hace ilusión. Es un cosquilleo constante en la tripa. Es una sonrisa sincera en mi cara. Son muchas cosas.
Pero en especial una.
No pienso decir cual.

Empiezo con buen pie los 25. Cuarto de siglo. A veces da un poco de vértigo, pero solo eso, un poco.
Gracias.

viernes, 23 de agosto de 2013

La fe.

Deseaba saber la verdad, necesitaba saberla, no iba a cejar en su empeño hasta lograr conocerla.
- ¿Fue por sus ideas? ¿Quizá porque es usted extremadamente religioso y ella no?
Él miró pensativo la taza que su empleada sostenía sobre las rodillas. Después sacudió la cabeza lentamente y sonrió.
- ¿Ideas, Prudencia? Entonces, ¿cree usted que la fe es un idea? ¿Cree que se trata de una ideología? ¿Algo así como la economía de mercado, el comunismo o la lucha por los derechos de los animales? - Su tono era ahora ligeramente burlón.
-En cierto modo, sí - replicó ella con altivez-. Es un modo de ver el mundo, una visión sobre cómo debe ser la existencia, además de una valiosa ayuda para suavizar las dificultades de la vida.
- ¿De verdad piensa usted eso?
- Naturalmente. Y lo pienso, en parte, gracias a usted. ¿Por qué si no una persona tan sensata, inteligente y racional habría decidido intentar convertirse?
Él apoyó la cabeza entre las manos y esbozó una media sonrisa.
- ¿Intentar? Es usted un verdadero diamante en bruto, señorita Prim.
- Eso no pretende ser un cumplido, ¿no es cierto?- murmuró ella con tristeza.
En lugar de responder, el hombre del sillón se levantó y se acercó a la chimenea. Cogió el atizador, reavivó el fuego y con la mirada fija en las llamas comenzó a hablar.
- Nadie intenta convertirse, Prudencia. Se lo dije una vez, pero está claro que no lo comprendió. ¿Ha visto alguna vez a un adulto cuando juega a dejarse atrapar por un niño? El niño tiene la impresión de que ha sido él quien ha capturado al adulto, pero todos los que contemplan el juego saben perfectamente lo que ha ocurrido en realidad.
- Console-toi, tu ne me chercherais pas si tu ne m'avais trouvé, ¿no es eso?- murmuró la bibliotecaria- <<No me buscarías si no me hubieses encontrado ya.>>
- Exactamente. Veo que ha leído a Pascal. Nadie comienza esa búsqueda si no se ha encontrado ya con lo que busca. Y nadie encuentra lo que busca, a El que busca, si éste no toma la iniciativa de dejarse encontrar. Créame cuando le digo que se trata de una partida en la que todas las cartas están en una misma mano.
- Habla usted como si creer fuese algo irresistible, pero no es cierto. Se puede decir no. El niño puede decir al adulto: <<No quiero jugar, déjame en paz.>>
El hombre del sillón apuró el fondo de la taza. Después se acomodó en su asiento y miró fijamente a su empleada.
- Por supuesto que se puede decir no. Y desde muchos puntos de vista, la vida es mucho más sencilla cuando se dice no. Lo normal es que incluso el que dice sí, mire hacia atrás y se dé cuenta de que ha dicho muchas veces no a lo largo de su vida.
La bibliotecaria levantó las cejas.
- ¿La vida es mucho más sencilla cuando se dice no? La vida es mucho más sencilla y fácil de soportar cuando uno cree que no se acaba en un ataúd bajo tierra. No lo niegue, es puro sentido común.
Él se levantó a atizar el fuego.
- Como creencia teórica puede ser un comodín durante un tiempo, sin duda alguna. Pero las creencias teóricas no salvan a nadie. La fe no es algo teórico, Prudencia. Una conversión es algo tan teórico como un disparo en la cabeza.
La señorita Prim volvió a moderse el labio. La conversación no discurría por los derroteros que ella había previsto. Todo aquello resultaba muy revelador, pero ella no quería hablar de conversión, no le interesaba en absoluto hablar de religión. Lo único que deseaba saber es por qué ese tiro en la cabeza había acabado con la relación de su jefe con [...]
- Entonces ¿fue por eso? - inquirió con terquedad. -. ¿La dejó usted por eso?
Él la miró en silencio durante unos segundos, como si intentase adivinar qué había tras aquella pregunta.
- ¿Le parecería absurdo si fuera así?
- Me parecería que en realidad no la amaba.
- No, en eso se equivoca - respondió con firmeza -. Sí que la amaba, la amaba profundamente. Pero llegó un día o quizá un momento, no lo sé, en que yo me encontraba plena, absoluta y totalmente despierto. Había trepado como un gato trepa a un tejado y veía extenderse ante mí un horizonte hermoso, terrible y misterioso. ¿Si la quería, dice? Claro que la quería. Quizá si la hubiese querido menos, quizá si me hubiese importado menos, no habría necesitado romper.
La señorita Prim, que había comenzado a sentir un dolor familiar en el estómago, se aclaró la voz antes de volver a hablar.
- Yo creía que las personas religiosas estaban más cerca de los demás que el resto de la gente.
- No puedo hablar por el resto, Prudencia. Sé lo que ha supuesto para mí y no pretendo hablar por nadie más. Ha sido mi piedra de toque, el paralelo que ha partido en dos mi vida y que le ha dado un sentido absoluto. Pero le engañaría si le dijese que ha sido fácil. No resulta fácil, y quien diga lo contrario se engaña. Supuso un desgarro, una catarsis intelectual, una cirugía a corazón abierto. Como un árbol cuando lo arrancan de la tierra y lo plantan en otro lugar, como lo que uno piensa que debe experimentar una criatura cuando afronta la terrible belleza del nacimiento.
El hombre del sillón hizo una pausa.
- Y hay algo más- continuó-, algo que tiene que ver con la capacidad de mirar más allá del instante, con la necesidad de escudriñar el horizonte, de estudiarlo con el mismo celo con el que un marino estudia una carta de navegación. No se sorprenda, Prudencia, la mía es una historia vieja como el mundo. No he sido el primero y tampoco seré el último. Sé lo que está pensando. ¿Volvería atrás si pudiese? No, claro que no volvería atrás. ¿Puede acaso un hombre despierto querer vivir dormido?
El despertar de la señorita Prim. Natalia Sanmartin Fenollera 
Páginas 256, 257,258 y 259. 

miércoles, 21 de agosto de 2013

El despertar de la señorita Prim

El despertar de la señorita Prim de Natalia Sanmartin Fenollera es el último libro que me he leído. La palabra leer se queda corta, lo he devorado literalmente. No quiero soltar spoilers, así que la sipnosis es la siguiente:

Atraída por un sugestivo anuncio, Prudencia Prim llega a San Irineo de Arnois, un pequeño lugar lleno de encanto cuyos habitantes han decidido declarar la guerra a las influencias del mundo moderno.
La señorita Prim ha sido contratada para organizar la biblioteca del Hombre del Sillón, un hombre inteligente, profundo y cultivado, pero sin pizca de delicadeza. Pese a las frecuentes batallas dialécticas con su jefe, poco a poco la bibliotecaria irá descubriendo el peculiar estilo de vida del lugar y los secretos de sus nada convencionales habitantes.
Narrado con ingenio, brillantez e inteligencia, El despertar de la señorita Prim nos sumerge en un inolvidable viaje en busca del paraíso perdido, de la fuerza de la razón y la belleza y de la profundidad que se esconde tras las cosas pequeñas.

 El libro en sí, refleja la vida aparentemente idílica de lo que sería un pueblo, una aldea, en lo que todos los vecinos viven en armonía, donde no hay discusiones y donde todo se arregla con una merienda de chocolate y pasteles. Cada vecino tiene su rol, su oficio y no hay competencia, donde por supuesto tienen todo lo que necesitan para vivir. El tiempo pasa lentamente, mientras fuera van pasando las estaciones, la nieve cae, van a la abadía a celebrar la Navidad, los niños no van a la escuela y les enseñan todo los vecinos...

Idílico, fantasioso, maravilloso. Pero centrarse en ese aspecto de la novela dejaría atrás los fantásticos diálogos y reflexiones que en ella se nos presentan. A través de los habitantes de San Ireneo descubrimos críticas al sistema educativo, nos hablan de temas tan complejos como el amor y el matrimonio y nos presenta la búsqueda de Prudencia de algo que ella no acaba de entender y encajar en su vida.

Creo que todos los que hemos pasado por esa búsqueda es fácil de identificarnos en la novela, en alguno de los diálogos que tiene con el Hombre del Sillón. Sobre todo porque desde el principio sabemos que busca Prudencia y lo que le trata de explicar el Hombre del Sillón. Un claro ejemplo en la página 98, cuando hablan de que les ha llevado a replantearse sus vidas.

-Lo que trato de explicar es que hay personas, Prudencia, que un buen día se hacen conscientes de que les falta la pieza principal de un puzle que no pueden completar. Solo sienten que algo no funciona o que nada en absoluto funciona, hasta que descubren, o mejor, hasta que se les permite descubrir, la pieza que falta.
-Eso suena a esoterismo o a gnosticismo - murmuró la bibliotecaria.
-En absoluto, no se trata de un conocimiento oscuro, no es una sabiduría para iniciados. Es más bien la clase de descubrimiento que Edgar Allan Poe describe en La carta robada. ¿Lo ha leído? Sí, por supuesto que lo ha leído. Pues bien, como en el cuento de Poe, la pieza que falta o la carta robada está ahí, en la misma habitación que uno, ante los ojos de uno, pero uno no puede verla, no es consciente de su presencia. Hasta que un buen día...
[...]
-Tranquilícese, Prudencia. Ningún hombre puede convertirse a sí mismo o a otro con la propia voluntad como única herramienta, no se inquiete por ello. Somos causas segundas, ¿recuerda? Por mucho que nos empeñemos, la iniciativa no es nuestra.

Otro ejemplo de los diálogos interesantes en la página 149.

- No existe la victoria definitiva de uno solo sobre los propios defectos, Prudencia, no es un campo en el que funcione la mera fuerza de voluntad. Tenemos una naturaleza defectuosa, una especie de vieja locomotora herida, y como consecuencia de ello, por mucho que nos empeñemos tendemos siempre a fallar. Angustiarse por ello es absurdo y aunque se enfade un poco al oír esto, también soberbio. Lo que hay que hacer, aunque sé que esta respuesta no le gusta, es pedir ayuda a quien hizo la máquina cada vez que uno falla. Y en todo caso dejar que la mejore poco a poco inyectándole de vez en cuando una buena dosis de aceite.
- Ésa es una explicación religiosa y yo no soy religiosa. No utilice ese argumento conmigo, por favor, no sirve.
[...]
- Le digo que no sirve porque es falso.
-¿De verdad? Eso quiere decir que cree usted que el ser humano es capaz de alcanzar la perfección y mantenerse en ese nivel de excelencia moral por sus propias fuerzas. ¿No cree entonces que errar es humano? ¿Cree que el hombre no falla?
- Por supuesto que no se creo eso, sé perfectamente que equivocarse es humano y que nadie es perfecto.
- Es decir, que en el fondo cree que buena parte de lo que yo he dicho es cierto. Lo que ocurre es que usted solo reconoce la verdad cuando ésta se viste con ropa secular.

Y podría poner las reflexiones sobre el matrimonio por ejemplo, pero creo que me excedo demasiado. La novela merece la pena. De verdad. Es reflejo de muchas cosas que tenemos olvidadas en nuestro día a día entre prisas. Merece la pena detenerse como hace Prudencia y reflexionar, buscar en todo "esa" belleza.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Más

Consigue sacarme una sonrisa.
Evita que derrame lágrimas.
Haz que vaya saltando por la calle.
Consigue que me ría a carcajadas.
Haz que el corazón salga de mi pecho.
Abrázame cuando no pueda más.
Sorpréndeme con gominolas.
Quédate al menos una noche conmigo cuando no pueda salir.
Dime que lo conseguiré.
Finge que te interesa lo que te estoy contando.
Espera a que termine para irte.
Perdamos el tiempo comiendo pipas en un banco del parque.
Que nuestros silencios no sean incómodos sino completos.

No pienses un futuro que no existe, vive un presente para orientar el futuro.
Intenta ser feliz, por un momento, por un segundo. Por una vez.






Porque yo no puedo más.

viernes, 2 de agosto de 2013

Canción de la semana

Volvemos con la canción de la semana. No os quería saturar de música. Hay luz, mucha luz, más de la que pienso muchas veces. Yo y mi manía de creerme fuerte por mi misma.

El Sueño de Mofeo - Contigo hasta el final.


Un cielo azul 
gana paso a la tormenta 
que amenazó mi corazón. 

Y llegas tú, 
con todo lo que significas tú, 
descubriéndome quién soy. 

Eres esa luz 
que a través del universo 
tú, me invitas a viajar 
contigo hasta el final. 

La ilusión 
de una vida por delante 
que comienza justo hoy. 

Vámonos, sin temor 
gritemos que al final triunfó el amor 
que ahora somos tú y yo. 

Eres esa luz 
que a través del universo 
tú, me invitas a viajar 
contigo hasta el final. 

Eres esa luz 
que a través del universo 
tú, me invitas a viajar 
contigo hasta el final.

Cuenta atrás de Agosto

Es empezar Agosto y se me echa el tiempo encima. Agosto se cuenta por fines de semana y cumpleaños. Y ya está, nos despedimos de las vacaciones. (Como si yo tuviera vacaciones, bueno si, bueno no. En fin.)
Agosto se cuenta por los fines de semanas de toros, cumpleaños de una amiga, el baile de la peregrina, mis vacaciones (que me da que este año no las huelo), mi cumpleaños y nada más.
Se acabó el verano.
En circunstancias normales estaría diciendo que empieza la vuelta atrás para volver a la facultad. No es el caso. Pero es la cuenta atrás para que se vaya todo el mundo otra vez, y eso que acaban de llegar. ¿Disfrutamos o eso no nos deja avanzar? ¿Le tememos más que nunca a la rutina?

Yo en realidad soy de las que me voy mentalizando desde el principio, soy un autentico desastre. Llevo todo el año 2013 mentalizándome que llevo 7 años con mi novio cuando no es hasta dentro de unos días nuestro aniversario (si, llevo todo el año igual, en breves me pasaré a los 8. En enero, pero no adelantemos acontecimientos)
También llevo todo el año mentalizándome diciendo que voy a cumplir 25 años. Ejemplo: "-¿Cuantos años tienes? -Voy a cumplir 25".
No, no tengo 24, no existen los 24, voy a cumplir 25. Y ahora si que empieza la cuenta atrás. Ahora si que les veo venir. ¡Que horror! Supongo que estoy pasando el mal trago antes para no tener que pensarlo mucho después.
Menos mal que aun me quedan 5 años para los 30. Como le temo a esa cifra.

Me acuerdo cuando tenía los 18. Estar con gente de 25 era estar con unos viejunos. Y ahora los voy a cumplir. No solo los voy a cumplir, ¡¡es que mi hermana tiene 22 años y mi primo pequeño los 18!! ¡¡¡¡Mi primo mayor el año que viene cumple 30!!!! Significa que los primos de mi madre que toda la vida tenían treinta, en realidad están cerca de los 40 o 50.

Si lo único que me plantea cumplir años es: ¿Que estás haciendo de tu vida?. Si, me miro y digo: ¿que narices estas haciendo? Tengo que autoconvencerme de que estar estudiando una oposición es labrarse un futuro seguro. Y vuelta al bucle. "25 añitos fiera" Luego miro a los demás y digo: pero si aun hay gente en la carrera. Bah.

Si. Hay gente con 25 años que sigue estudiando. Y si, hay gente que con 25 años está como con los 18. Y ayer aun estaba recordando el día que mi novio y yo empezamos a salir. Y me doy cuenta de que ha pasado mucho tiempo y muchas cosas y que todo, absolutamente todo está cambiado. (Menos mi novio que sigue igual, si ese es el problema que sigue igual)

¿Y sabéis que os digo? Que me da igual. Que me rindo. Que vienen los 25, pues que vengan. Que paso de rayarme. Que no puedo controlar toda mi vida. Que da igual. Vamos a dejar a Agosto que disfrute, que luego llega Septiembre y con el las rutinas.

lunes, 29 de julio de 2013

Pensamientos de verano

Ahora, pensando, veo que lo que me comentaron de bajar el ritmo, de decelerar, igual no era tan mala idea. Pensaba que igual iba a suponer una frenada en seco y que igual luego no era capaz de arrancar. Pero con pensamientos tan catastróficos no llego a ninguna parte.
Bajar el ritmo. Reducirme a lo básico. ¿A lo básico? Le doy vueltas una y otra vez a lo mismo. Los básicos. Reducirme a la mediocridad de mi vida. Aceptarla de una vez.
Una vida cómoda, pasiva, sin sobresaltos. Una vida lineal, sin ambición, sin lucha. Una vida mediocre, dejándose llevar.

Una vida rutinaria. Levantarte, rendir, comer, rendir, salir y hablar de cosas irreverentes, cenar, acostarte. Y vuelta a empezar. Fin de semana, levantarte, rendir, comer, rendir, arreglarte, cenar, salir a los mismos bares, beber, llegar a casa, dormir. Dormir, dormir. Levantarte, comer, hacer el hongo, salir, cenar, dormir. Y empezar el lunes de nuevo.

Eso es lo que me espera hasta aprobar. Te reduces a la  mediocridad. Empiezas a ser de los invisibles. Y por alguna extraña razón te pones en el centro, como si todo girara a tu alrededor, cuando no es así.
Empiezas a ser ajena a las pasiones de los demás. Te vuelves egoísta. ¿A caso no tengo derecho a hacer por una vez lo que me apetezca? Y ves desde tu rincón como bailan, con sus copas, como saltan y ríen. Y te es ajeno. No le ves el sentido.
Lo que te separa es algo más que unos metros y la cantidad de alcohol que llevan en el cuerpo. Algo más.

Entonces la pregunta es, ¿que es lo que te impide hacer las cosas que quieres hacer? ¿cual es la razón última? ¿amor? ¿en serio crees que es por amor o es en realidad miedo? No lo pongas como excusa. Al final es el miedo al que dirán, es el miedo a decepcionar.
Tenemos tan interiorizada la idea de como deben ser las cosas que salirnos de nuestro guión nos da miedo. Las expresiones "tu no eras así", "te han lavado el cerebro", "obsesionada" retumban en mi cabeza. Son una losa en mi corazón.
Y sobre todo es el miedo a hacer daño a los que más quieres. Es todo y a la vez nada. Es más fácil seguir siendo. Es más fácil dejarse llevar. Continuar. Ir frenando. Dejando que las pasiones actúen.
Brindar por la siguiente copa. Bailar por enésima vez el "Gangman Style". Volver al estado de decadencia del fin de semana. De pasarse el día delante del televisor, con la cabeza como un bombo, con el cuerpo molido. Ver el sol por la ventana y que te moleste. Lo que se dice disfrutar del fin de semana. Discutir, no entender nada, acurrucarse, llorar desconsolada hasta que vence el sueño. Mañanas de rimmel corrido, de ojeras. Caras de vinagre. Y decir que estas genial y sonreír.

Dejar que sea tu mirada y los silencios los que hablen por ti en lugar de confesar la verdad. La lucha eterna contra la decadencia.
Al final la mediocridad vencerá. Las oposiciones me atan a la realidad, aunque a veces los apuntes se convierten en un baile de números, de cifras, de artículos, de leyes que nada me dicen ya. Y en cambio están ahí cada vez que te levantas, cada vez que tuerces una esquina, cada vez que ves la tele. Y te preguntas, si tu, mediocre como eres, serás capaz de sacarte una plaza, de ser de las mejores de ese año y bajas a la realidad: ¿cuando una mediocre ha triunfado?

viernes, 26 de julio de 2013

Luto

"El 25 de julio más triste de la historia. ay, mi querido Apóstol, como nos has fallado."

Esa frase la ponía una amiga en facebook ayer, y me dio que pensar. Si aún no os habéis enterado, el día 24 de Julio de 2013, víspera de la fiesta de Santiago Apóstol, descarriló un tren en Santiago de Compostela. Muchos muertos, muchos heridos, mucha solidaridad.

Esa frase que puso mi amiga me hizo recordar otra: "¿Donde está tu Dios ahora?". Y como cristiana católica me veo en la obligación de hacer una reflexión. Es tan sencillo preguntarse donde estaba Dios que no evitó el accidente, es tan sencillo responsabilizar a Dios que no nos damos cuenta de la barbaridad que estamos diciendo.
¿Dónde estaba Dios? Pues al lado de cada uno de los familiares de las víctimas, acogiendo su dolor, en el corazón de los vecinos que bajaron a ayudar con mantas, ofreciendo sus casas, lo que pudieran ofrecer, en el corazón de cientos de personas que fueron a donar sangre, en el corazón de los bomberos, médicos, enfermeras, policías que desconvocaron huelgas y fueron a atender a los heridos, a ayudar en el lugar del accidente.
¿Quieres seguir preguntándotelo? ¿Apóstol nos has fallado? ¿Que los hosteleros de Santiago ofrezcan habitaciones gratis a los familiares de heridos y fallecidos es fallarnos? Más que nunca el Apóstol está ofreciendo cobijo al peregrino.
Pensemos, pensemos. Somos viscerales, pero tenemos que pensar.

Cuando discuto con mi novio sobre la Iglesia, Dios, religión, una recriminación recurrente que me hace es: "la Iglesia te prohíbe cosas". Es decir, no salgo porque la Iglesia me lo prohíbe, no bebo porque la Iglesia me lo prohíbe, etc, etc. Cuando me dice eso, me imagino al cura de turno con una pistola apuntándome en la cabeza cada vez que me pido una caña, o cuando llego a casa a las 6 de la mañana. O me lo imagino un domingo con un megáfono despertándome y apuntándome para que vaya a Misa.
Me hace mucha gracia, en serio, porque me dice cosas que supuestamente me prohíben y hago. Mi novio que es muy contradictorio y a parte nunca me presta la suficiente atención.
Volviendo a la prohibición. Dios no ha hecho libres. Si, libres. Nos ha creado y nos ha dado libertad, incluso para seguirle. Ni Él mismo nos puede obligar a seguirle. ¿Entonces por qué iba a mediar con el conductor de tren que iba a 200 km/h?
Es el hombre el que decidió bajo su responsabilidad y en su libertad, ir a más velocidad de la permitida.
Pero eso no quiere decir que no intervenga con nosotros, que no se relacione con el mundo. Es Dios, que se hizo hombre e interactua con nosotros a través del Espíritu Santo. No se queda a mirarnos y ya está. Y demostrado queda en lo que he puesto antes sobre la solidaridad de los vecinos y del resto de personas que han estado ayudando todo este tiempo. (Y esto no me lo estoy inventado yo en plan católica fanática, que lo he leído en encíclicas y discursos del Papa, pero no tengo yo ahora las fuentes para citar)

Es una tragedia. Pero acoge a Dios en tu vida. Él está siempre a tu lado.Tiene planes para cada uno de nosotros. La pregunta no es por qué, que se nos escapa, sino para qué, como decía Mons. Munilla en la homilía que os puse sobre el sufrimiento y la felicidad.

¿Todavía sigues preguntándote donde estaba Dios?

martes, 23 de julio de 2013

Escapar

"Y escapar juntos de allí. Juntos de la mano dar un salto y sentir la libertad y el valor de elegir regalarte mi vida."
La oreja de Van Gogh.


viernes, 19 de julio de 2013

Manipulación

Si tuviera que definir con una palabra al periódico El País lo haría con: manipulación.
Es lo que llevan haciendo bastante tiempo, sobre todo con los titulares y el contenido de la noticia que luego suavizan. Lo mismo hacen con twitter, pero en este caso ya es mucho más escandalosamente descarado. El titular sirve para no abrir la noticia y crear polémica, que un grupo de fieles seguidores les den la razón como borregos y ataquen. ¿Estrategia para vender más?
Lo cierto es que hace cosa de un mes, le hice a mi hermana un trabajo sobre Derecho Eclesiástico del Estado. No pensaba dudarlo, iba a hacerlo con el diario El País, porque otra cosa no, pero recoger cualquier forma de ataque eclesial lo hace muy bien, así que me dispuse a ello.
Mi sorpresa al tener la versión en papel y la versión digital fue grande. La versión digital y la versión en papel no coincidían. Es más, la versión digital era mucho más agresiva que la versión escrita. ¿Quizá porque sus lectores de internet son más jóvenes y tienen que marcar más su linea editorial en contra de la religión?
Lo cierto es que la sorpresa fue mayúscula, y además decidí cambiar de periódico al no poder acceder a la hemeroteca escrita a pesar de que soy suscriptora. Yo, suscriptora desde hace 7 años, no puedo acceder a la hemeroteca de este año porque han cambiado el servicio y lo hacen con una empresa externa en la que solo podría ver a partir de la fecha en que me diese de alta. (A la mierda)

Mi cabreo de hoy viene por la entrevista al Obispo Munilla, de la diócesis de San Sebastián. Y no, no es por la entrevista, que está muy bien, os la recomiendo. Es por uno de los tuits que han puesto enlazando a la entrevista: "Munilla, obispo de San Sebastián: "Muchos homosexuales quieren castidad y entonces vienen a mi". #lesbianas #gais ".
¿En esa frase se resume la entrevista? ¿le pongo las etiquetas de lesbianas y gais para que ataquen sin ton ni son?
Se pasa mas de la mitad de la entrevista hablando de la comunicación de la Iglesia y en cambio ese tuit se basa en una de las respuestas que hace Munilla sobre el amor, el sexo y la homosexualidad.
Os cito la parte exacta de la homosexualidad para que juzgueis vosotros mismos:

P. Se le considera un obispo de la rama dura. ¿De verdad dijo que la homosexualidad se cura?
R. No lo dije así, pero es verdad que hoy lo que viene a decir la ideología de género es que han sido ciertos condicionantes religiosos y culturales los que han hecho que se diga que el hombre y la mujer son complementarios. Y la Iglesia no cree en eso, la Iglesia cree en la integración entre naturaleza y afecto. No se puede disociar naturaleza de sexualidad.
P. Creo que no ha respondido.
R. A ver, pensar que los homosexuales son los que salen en el Orgullo Gay es mentira. Hay muchos homosexuales que quieren vivir en castidad, y entonces vienen a mí buscando acompañamiento. ¿Son enfermos? Hay muchas terapias sin que los que las reciben sean enfermos.
P. Homosexuales sufrientes…
R. Hay homosexuales que lo son tanto como los del Día del Orgullo Gay, pero con otra visión de las cosas. Yo he acompañado a bastantes y me han dicho “¡gracias por jugártela por nosotros!”.
P. Para ustedes la palabra clave es “amor” en el matrimonio. ¿No es posible que haya amor entre dos hombres casados?
R. Aquí, el concepto “amor” está muy tocado por la cultura romántica. Se reduce a lo afectivo. Y desde ese punto de vista claro que dos hombres se pueden querer. Pero el concepto es más amplio.
Si yo personalmente, tuviera que destacar alguna parte especial de la entrevista sería:
- De la cultura del bienestar viene el materialismo, y de ahí, la pérdida de la fe. (Un poco en la línea de lo que comenté sobre el Estado del Bienestar, la responsabilidad y el mal)
Y de forma anecdótica, lo de la Real Sociedad, que me hace gracia el sentido del humor con que torea al periodista.
P. ¿No desconecta de Dios? ¿Pasea? ¿Lee una revista? (sobre la mesa, en la salita de estar de casa del señor obispo, descansa el ¡Hola!) ¿Coge usted vacaciones?
R. Es que Dios está en todas partes, también en los momentos de descanso, en una comida, un partido de pelota o de fútbol…
P. Pero no llegará usted al extremo de —viendo un Real Sociedad-Athletic—, decir “¡ay, Dios mío, que marque la Real”, ¿o sí?
R. ¡Es que los vizcaínos tendrían el mismo derecho a pedirlo! No pongamos a Dios en conflicto.
P. Vamos, que al estar en todas partes, juega en los dos equipos.
R. En los dos, ¡ja, ja, ja!

martes, 16 de julio de 2013

Vocaciones II

Hoy hace 2 años y 1 mes que escribía la primera entrada de vocaciones, pero es que hoy hace dos años que Clara, mi compañera de clase, de la que iba la entrada de vocaciones, hace dos años en el convento carmelita en el que entró.
Me hace especial ilusión acordarme de ella. Es increíble como alguien es capaz de entregarle su vida a Dios, de entregarse a la oración. Me encanta contárselo a todo el mundo, es un pequeño ejemplo de que todavía hay esperanza, de que la gente responde a las llamadas.

Recuerdo con especial ilusión un grupo de trabajo por la tarde, me acerqué a ella y en voz bajita le pregunté: - Me han dicho que entras en el convento en junio, ¿es cierto?
Recuerdo su sonrisa diciéndome que no, que entraba en julio. Y yo seguía preguntando: ¿y como estás? ¿nerviosa?
Sobre todo fue mi cambio de actitud hacia ella, de diciembre a junio. La veía y decía: que pasada. Estaba totalmente fascinada con la idea de que una compañera se fuera a meter a monja de clausura, lo supiera toda la facultad y como si nada. Bueno, ese día, el del grupo de trabajo, el profesor de Derecho del Trabajo le mandó unas indirectas diciendo que siempre había tiempo para rezar. Pero teniendo en cuenta que estuvo apunto de dejar la carrera en 2º para entrar en el convento, haber esperado 3 años más para acabar y entrar en el convento, sabiendo cual era su vocación y aguantando a saber cuántas críticas, ¿para qué esperar?

Ay Clara, llevo un par de fotos de ella en el móvil para los incrédulos.

El día que hicimos nuestro último examen (de derecho del trabajo y seguridad social) ordinario, porque tuve que ir a los extraordinarios con mi querido derecho procesal penal, derecho internacional privado y filosofía del derecho, me acuerdo que queríamos irnos corriendo de la facultad mis amigas y yo. Pero yo quería despedirme de Clara y no la daba encontrado, y venga a esperar a ver si la veía, y mis amigas sin entender porque quería despedirme, me decían que no sabían que decirle a una chica que se va a meter a monja.

No me hizo falta decirle nada para despedirme de ella, un abrazo sincero, una emoción contenida y un me acordaré siempre de ti, fue más que suficiente. Luego llegué a la residencia llorando a moco tendido, demasiadas emociones, el fin de una etapa. Así, con todo a flor de piel, escribí vocaciones, y quien me lo iba a decir que ella lo iba a leer y me mandaría un e-mail dándome las gracias.

Ay Clara, siempre en mis oraciones.

domingo, 14 de julio de 2013

Transigente

"La luz del amor, propia de la fe, puede iluminar los interrogantes de nuestro tiempo en cuanto a la verdad. A menudo la verdad queda hoy reducida a la autenticidad subjetiva del individuo, válida sólo para la vida de cada uno. Una verdad común nos da miedo, porque la identificamos con la imposición intransigente de los totalitarismos. Sin embargo, si es la verdad del amor, si es la verdad que se desvela en el encuentro personal con el Otro y con los otros, entonces se libera de su clausura en el ámbito privado para formar parte del bien común. La verdad de un amor no se impone con la violencia, no aplasta a la persona. Naciendo del amor puede llegar al corazón, al centro personal de cada hombre. Se ve claro así que la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante, al contrario, la verdad le hace humilde, sabiendo que, más que poseerla él, es ella la que le abraza y le posee. En lugar de hacernos intolerantes, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el diálogo con todos."

Papa Francisco. Encíclica Lumen Fidei. Apartado 34.

Era inevitable que pusiera algo sobre la encíclica, me encanta, y me parece tan acertado como habla de la imposición de la verdad, que me pareció acertado. Nadie puede imponer una verdad. Proximamente más fragmentos.
Para descargarla entrar en la página del Vaticano

sábado, 13 de julio de 2013

San Fermines

Ya se que he dicho que no iba a publicar pero como entré en un debate en twitter sobre los San Fermines, abusos sexuales y demás me ha parecido oportuno reflexionar un poco sobre eso.
Todos habéis visto las fotos de las mujeres enseñando sus pechos y las manos de una gran cantidad de tios tocándoselos, ¿o no? No voy a subir las fotos, las buscáis y ya está.
Bien, pues el debate se centraba sobre todo en que si una mujer adulta, entendiendo esto por mayor de edad, está en pleno uso de sus facultades mentales, sabe que haciendo eso (enseñar los pechos) le van a tocar una decena de tios, se considera abuso o no, o agresión sexual.

Bien, la periodista con la que debatía decía que no se puede considerar abuso porque a la mujer le gusta, lo hace apropósito y lo busca. Y yo me decía que si una mujer es dueña de su cuerpo, libre y quiere enseñar los pechos, ¿con que permiso van los chicos de turno a tocárselos? ¿es acaso el enseñar los pechos una invitación a tocar por tocar?

Hablábamos que no todo era agresión, pero si considero una falta de respeto hacia la mujer el hecho de lanzarse como lobos a por los pechos. Que se ha visto como incluso les han arrancado la ropa a la chica.
Estamos hablando de que hoy en día se considera a la mujer libre, se equipara la "libertad sexual del hombre" a la mujer, cuando en realidad es un modelo machista. Las mujeres, nos guste o no, no podremos equipararnos a los hombres sexualmente nunca porque precisamente el modelo es machista. Que si, que tenemos derecho a hacer lo que queramos con nuestro cuerpo, pero sin embargo nos están juzgando. ¿Con cuantos hombres tienes que acostarte para que te consideren una fresca? A estas chicas las pondrán pingando, incluso las propias mujeres, diciendo que son unas golfas por dejarse tocar cuando algunas si habrán sufrido una agresión.

Yo personalmente digo, si una mujer no quiere ser tocada que no muestre sus pechos. Si tu sabes que subiéndote a los hombros de un tio en el chupinazo te van a tocar los pechos por norma, no lo haces y ya verás como no te tocan. Pero por otro lado también es necesario mentalizar a los hombres que una mujer desnuda no es un objeto al que pueden tocar.
Nosotras, las mujeres, somos las que tenemos que poner un límite y un poco de coherencia en nuestra vida. No digo que haya que taparse de arriba a abajo, pero por lo menos un mínimo si que hay que guardar, porque por desgracia, a los hombres el instinto animal les tira más, (seamos realistas, aunque os ofenda) y son unos cazurros. Teta veo, teta quiero. No.

Chicas, no nos convenzamos, Sexo en Nueva York es solo una serie, y además ocurre en una ciudad muy distinta a las ciudades españolas y sobre todo "provincias". No se puede trasladar ese modelo a España, ni si quiera a las ciudades más grandes como Madrid, la fama se coge siempre. Pensadlo. Los hombres son machistas, pero las mujeres lo somos más. Y sobre todo hipócritas. No somos capaces de medir con el mismo rasero.
Cuando nosotras pedimos derechos, y reivindicamos libertades, al mismo tiempo estamos criticando a la de al lado que está viviendo su "libertad".

¿A donde quiero llegar? Concienciación, que no todo vale, que por estar de fiesta y borracho no se puede besar, tocar, agredir a una mujer. Si no se pone freno a esto, va a ir a más. Lo veo sobre todo también en Pontevedra, las peñas que empezaron siendo taurinas han pasado a ser fuera de la plaza de toros, una locura de macrobotellón, la zona vieja oliendo fatal, destrozo del mobiliario público, etc. No se puede, no se puede llegar a ese límite.

Es que ¿hacia dónde estamos yendo?

martes, 9 de julio de 2013

Cerramos

Cierro hasta nuevo aviso.
El excesivo calor parece ser el causante de mi mal. Igual también el buen tiempo que hace que mi tiempo libre lo pase fuera de casa, entre otros muchos quehaceres que tengo por afición. Y aunque a veces tengo la tentación de coger un papel y ponerme a escribir ideas sueltas mientras estoy con gente, creo que es mejor que no. Ya me tienen por bastante friki por subir fotos a instagram, entre otras cosas y temas de conversación, como para que les diga: se me acaba de ocurrir algo para publicar en el blog. No. Definitivamente no.
Las siguientes entradas serán con cuentagotas. Después de un mes de Junio "mazo" de creativo, volvemos a la sequía habitual, la del acomodamiento y la de no búsqueda. Esa que nace de tener a alguien de confianza y que hace que eso que cuentas no lo reflexiones y por tanto no este en el blog.

Volveré con las lluvias, el agobio y los miedos habituales del quiero y no puedo.

Os dejo con una imagen del paraíso, para que veáis que tan mal no estoy. Es la playa de Lapaman.



viernes, 5 de julio de 2013

Canción de la semana.

Cristian Castro - Así Era Ella



Desde el cielo a mi llegó
Una especie de amor
Que te juro que no conocía
Que partió en dos mi vida.

Poco a poco iluminó,
El mas oscuro rincón
Me abrazaba cada noche fría
De su mano se iba la agonía.

Yo no supe entregarle
Ni la mitad del corazón
No sabía lo que yo tenía
No sabía hasta que lo perdía.

Era un ángel era un sol
Era un sitio en mi canción
Un milagro que no merecía
La verdad de todas mis mentiras.

¿Para que más explicaciones?

miércoles, 3 de julio de 2013

Con J de Julio

Estamos en Julio, en tiempo de descuento para la Jotaemejota (JMJ, Jornada Mundial de la Juventud) y si yo me fuera a Brasil estaría atacada de los nervios, pero como no voy digamos que me muero un poquito de envidia. No demasiada porque irme a Brasil no me hacía nada, así que la seguiré por la televisión.
En Galicia se ha organizado una actividad paralela a la JMJ y van a hacer conexiones con Rio de Janeiro y tal, pero tampoco puedo ir porque el 1 de Agosto mi preparador me va a tomar unos temas y me hace falta el tiempo (el tiempo nunca sobra) así que sigo muriéndome de envidia.
Lo bueno de todo esto es que me motivo para sacarme la oposición cuanto antes para no perderme la próxima "jotaemejota". Algo bueno hay que sacar siempre.

En su día, ahí por Agosto de 2011 no publiqué ninguna entrada sobre la jotaemejota y eso que la tenía en borradores, pero quería contar tantas cosas, quería hacerla taaan perfecta que al final ni la acabé ni la publiqué. Supongo que también afectó el hecho de que quisiera comentarla con una cierta perspectiva en el tiempo y no coger y con los sentimientos a flor de piel decir que ha sido maravilloso, hacer una exaltación de la amistad y la religiosidad como si estuviera embriagada. No, quería ser algo más o menos razonado, con cabeza y en un momento más tranquilo, que aquí una se emociona muy pronto y luego publica cosas de las que luego se arrepiente y las tiene que volver a meter ahí en borradores.

La JMJ es una experiencia, si, como un campamento de verano, me recordó a esos 15, 14, 13 años en los que dormía en cualquier lado, nos duchábamos con agua fría, te pasas el día en la calle, conoces a mogollón de gente, pasas mucho calor... Yo me fui a Madrid a pasar solo los días que iba el Papa. Me fui con un grupo religioso que tiene muy mala fama, y que, voy a ser sincera, yo también tenía un poco cruzado. Pero la chica con la que iba quería ir con ellas y dije pues voy, y además así les doy una oportunidad, que seguro que no es como me lo pintan (no, no cambié de opinión).

No se como se vio en los medios la JMJ pero desde dentro es una pasada el buen royo que hay. Es como un festival de la alegría, siendo tantísimos en todos lados y lo bien que nos llevamos. El primer día recuerdo con simpatía al grupo de voluntarias cantándole a un icono de la virgen en la Catedral de la Almudena. Serían unas 6 o 7 chicas abrazadas cantando. Había mucha más gente en la zona, pero nadie como esas chicas, con esa alegría y devoción.
Del segundo día, me quedo sin duda alguna con el Retiro. Fuimos por mi insistencia, yo quería ver "la fiesta del perdón" in situ. Y desde luego es curioso, no solo por la cantidad de confesionarios en fila que había, sino porque cuando pasabas por allí buscando un sacerdote (a ver, no podías pasar por allí como quien no quiere la cosa), tengo que reconocer que nos excedimos un poco, pero era digno de ver, veías las distintas formas en que la gente se confesaba. Sorprendidísima. En serio. Además recuerdo con especial cariño al sacerdote que me vio con la hojita de hacer examen de conciencia y se me acercó y me dijo que podía sentarme a confesarme con él (las otras iban con uno afín a su ideología).
Entré en la capilla que habían montado las monjitas de la Compañía de Madre Teresa que tenía unas reliquias, pero la verdad es que me metieron una prisa el grupo con el que iba que en fin... No me dio tiempo a pasarme por la feria vocacional, creo que hubiera sido interesante (pero teniendo en cuenta que el propio grupo con el que iba ya hacía jornadas vocacionales como que no pretendían que te pasaras por la feria). Que conste que me hizo mucha ilusión ver a las monjitas de la Compañía de Madre Teresa, ese hábito tan característico, en serio, no se, molan.
En el Via Crucis de esa tarde me llamó muchísimo la atención el silencio y la oración que estuvimos haciendo. No se oía ni a una mosca. Incluso un padre son su hijo se puso a incordiar, a hablar con el móvil, a buscar sitio, etc y al final acabamos por hacerle sitio para que se sentara y nos dejase rezar tranquilos, porque tela el hombre...
Luego me pasan cosas subrealistas, un millón de personas en la Plaza de Colón y me encuentro con mi tia abuela que es del grupo religioso con el que iba y que las conocía a todas. A gritos, dando saltos, si, una señora de 77 años con más energía que un joven (todos locos en mi familia) y claro, yo que me estaba haciendo la loca con el grupo pues el trato cambió radicalmente, pasé de ser una que no sabían de que pie cojea a ser "una de las suyas", afín a ellas. En mi familia ya se ríen de mi. Cuando les escribí para decirles que me la había encontrado tardaron poco más de un minuto en enterarse más o menos 15 o 20 personas. Estaba claro que me la iba a encontrar, siempre me pasan estas cosas.

El día grande, el de la vigilia, fue.... fue... pues fue increíble. La cantidad de llamadas que tuve ese día para preguntarme si hacía mucho calor, que habían visto a los bomberos, si eran verdad las imágenes que salían en la tele... Mucho me criticaban, pero al final estaban más pendientes de mi que de otra cosa. Me encantó la vigilia, la llegada del Papa al atardecer, la lluvia, bendita lluvia porque bajó en picado la temperatura y dormí genial, fue espectacular. El momento lluvia es que no os lo podéis imaginar si no lo vivís, que justo parase en la adoración, en fin... Que fue uno de los momentos más bonitos de mi vida. En serio. (bueno el momento cuando me confesé en el monte de las bienaventuranzas está a mucha distancia en cabeza, pero es obvio)
También me gustó mucho la parte de testimonios que hicieron por la tarde. El que más me gustó fue el de una chica que debía tener unos 23 años y que era postulante o novicia, no me acuerdo ahora, en la Compañía de Madre Teresa (anda que no soy pesada ni nada) que contó como había llegado a dejarlo todo y entrar en la Compañía. Muy muy emotivo. También hubo testimonios de gente que se había conocido en alguna JMJ y que se habían casado y venían con los niños. Yo conozco a un chico que se acaba de casar que conoció a la novia en esta JMJ, así que... No se si irán a la de Brasil pero sería bonito así de luna de miel.

Yo creo que es bueno ir a las JMJ porque yo por lo menos me quede sorprendida de la devoción de la gente, de jóvenes de todo el mundo. Es asombroso. Yo me sentía pequeñita al lado de tanta gente con tanto fervor. Te abres mucho, estás como muchísimo más receptiva y aprendes mucho del de al lado. Y creo que también sirve, por lo menos en mi caso, para definir tu sitio. No se, un poco ver como estas, que necesitas, que es lo que no quieres en tu vida...
No ha sido un punto de inflexión en mi vida, pero estuvo bien, y quien sabe si para alguno si lo ha sido. Ir a alguna JMJ, os lo recomiendo. Solo puedes salir fortalecido, tanto para bien como para mal.