martes, 26 de febrero de 2013

Miedos

Si, el miedo es lo que en ocasiones, hace que elijamos una opción a otra. El miedo, nos lleva, nos dirige y hace que nos pongamos a temblar.
A veces no es el miedo a lo desconocido, si no el miedo al que dirán  a ser diferente, a probar ser feliz de otra manera. El miedo a que no lo entiendan.
El miedo de aceptar que tu misma has cambiado, que no te interesan las mismas cosas, que tienes otras responsabilidades...

Y ese miedo es lo que nos hace que ignoremos grandes pasiones, motivaciones. Que miremos a otro lado, que dejemos morir algo en nuestro interior. Que nos convenzamos de que no hay otro remedio.
Que busquemos vías alternativas que nunca llevan a lo que queremos.

Los que vencen a ese miedo son valientes. Y precisamente eso es lo que nunca he sido, nunca he peleado, nunca he luchado lo suficiente por algo que quiera...
De ahí mi admiración por los luchadores, por los apasionados que lo dan todo para conseguir aquello que quieren, porque saben lo que quieren y al final lo consiguen.

El problema es que yo jamas he sabido lo que he querido, ni si quiera en los momentos más lúcidos de mi vida, y si alguna vez he pensado lo que quería hacer de mi vida, desde luego he dejado morir esa idea entre las idas y venidas de las opiniones de los demás.

Y si, lo reconozco, tengo miedo a que todo sea una gran mentira, o quizá un sueño. Que me despierte y no sea yo misma, que todo lo que he vivido no sea sino un holograma. Una ilusión que me crearon por algún interés oculto.
Pero como he dicho, vacilo, tengo miedo, pero cojo aire y sigo hacia delante. Porque en la vida hay que arriesgar, tenemos que intentar ser felices y sonreír  Y sobre todo, lo que hay que hacer es aceptarse, con los defectos que son aquellos que nos definen, y que todo el mundo tiene. Que lo importante no es el camino, sino llegar.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Renuncias

El Papa ha renunciado. No es una noticia nueva, la han dado hace un par de días, pero yo no lo había mencionado, y me ha parecido muy buena idea lo que ha comentado un sacerdote en twitter y en la tele de que deberíamos dejar una pequeña reflexión por escrito de lo que nos parece, o lo que sentimos ante la noticia de que el Papa Benedicto XVI renuncia.

Estaba estudiando, cuando mi abuela desde la otra punta de la casa empieza a gritarme que ponga Antena 3 que ha pasado algo con el Papa. Primer pensamiento el Papa ha muerto, luego en medio de esa confusión que tengo mental veo que dicen que el Papa ha renunciado, mayor sorpresa. Ante esas informaciones abro el twitter y veo que El País recoge lo mismo, y Antena 3 tampoco estaba siendo muy clara. Segunda reacción: Hasta que no haya confirmación lo pongo en duda. No vaya a ser que sea como la foto de Chavez, un fake.

A medida que van pasando los minutos ya van llegando mas informaciones, tienen el audio, parece que la cosa es de verdad. Asi que decido tuitear: "El papa ha renunciado. OMG" Mi siguiente tuit ya dejaba intuir la sensación de tristeza y orfandad que estaba esperimentando: "(...................................)

Al momento un amigo me estaba escribiendo al whatsapp: ¿pero es verdad? ¿puede hacerlo? ¿que vamos a hacer? ¿por que?
Yo le decía a mi amigo que lo único que podíamos hacer era rezar por él y por el nuevo Papa. ¿Que si no? Yo le decía que me sentía un poco huérfana, y este amigo triste. Ante su tristeza recurrió a la Biblia, abriendola por una página cualquiera que resultó ser: Juan 14 No se turbe vuestro corazón.
No pude sino decirle: ves?

Me pase la mañana de estudio con una sensación agridulce, el Papa renuncia, el Papa renuncia, ahí dandole vueltas... Ya cuando fue elegido Papa se comentaba que él no quería, que se le venía el mundo encima, pero no pensé que renunciaría.
Pase por mi casa un minuto y le comente a mi madre que estaba triste por la renuncia, y ella no me entendía, me decía que estaba triste porque habia ido a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid y que como había coincidido con él pues por eso.
Pero lo que ella no es capaz de entender es que siento una gran admiración por Benedicto XVI, creo que su sensibilidad religiosa es extraordinaria, motivos por los cuales me parece más que justificada su renuncia. Cierto es que me he pasado el último año viendome las audiencias generales de los miércoles del Santo Padre en la que hace una catequesis y no he podído estar más sorprendida por lo bien que escribe este hombre.
Esta mal que diga esto, pero la primera vez que presté atención al discurso de Benedicto XVI fue en la JMJ de Madrid y entonces comprendí la grandeza de el Papa que hasta ese momento desconocía. Esa sencillez con la que intentaba acercarnos a Dios.

Cuando llegué a academia por la tarde, acabé de darle forma a mis sentimientos y pensamientos ante la renuncia de el Papa. Hablando con mis compañeros no pude evitar exaltarme cuando me dijeron que este Papa no había hecho nada y que había sido mucho mejor Juan Pablo II. Alcé la voz y empecé a arremeter, este Papa ha convocado un sínodo de obispos para la nueva evangelización, ha destapado los casos de pederastia que había ocultado el anterior Papa, ha hecho una limpieza que ya quisieran muchos,¿ y tu dices que no ha hecho nada? ¿A caso has leido sus encíclicas, libros y has visto sus audiencias generales?

Es cierto que el Papa no ha sido muy mediatico y ha llenado estadios de futbol y ha dado espectáculo, pero en cambio me he dado cuenta de que todo lo que ha hecho ha sido con discreción, con la humildad de no serle reconocido nada, incluso ha renunciado de la manera más discreta posible y eso lo hace todavía más noble. Y eso lo que me da pena, que pasando de puntillas por todos lados sea capaz de dejar esa huella en nosotros, que muchos todavía no sabemos valorar.

Gracias Benedicto XVI