jueves, 29 de mayo de 2014

¿por qué buscas entre los muertos?

Tú, ¿por qué buscas entre los muertos al que vive, tú que te cierras en ti mismo después de un fracaso y tú que no tienes ya la fuerza para rezar? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que te sientes solo, abandonado por los amigos o tal vez también por Dios? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que has perdido la esperanza y tú que te sientes encarcelado por tus pecados? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que aspiras a la belleza, a la perfección espiritual, a la justicia, a la paz?

No es fácil estar abiertos a Jesús. No se da por descontado aceptar la vida del Resucitado y su presencia en medio de nosotros. El Evangelio nos hace ver diversas reacciones: la del apóstol Tomás, la de María Magdalena y la de los dos discípulos de Emaús: nos hace bien confrontarnos con ellos. Tomás pone una condición a la fe, pide tocar la evidencia, las llagas; María Magdalena llora, lo ve pero no lo reconoce, se da cuenta de que es Jesús sólo cuando Él la llama por su nombre; los discípulos de Emaús, deprimidos y con sentimientos de fracaso, llegan al encuentro con Jesús dejándose acompañar por ese misterioso caminante. Cada uno por caminos distintos. Buscaban entre los muertos al que vive y fue el Señor mismo quien corrigió la ruta. Y yo, ¿qué hago? ¿Qué ruta sigo para encontrar a Cristo vivo? Èl estará siempre cerca de nosotros para corregir la ruta si nos equivocamos.

Esta pregunta, «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?», nos ayuda a salir de nuestros espacios de tristeza y nos abre a los horizontes de la alegría y de la esperanza. Esa esperanza que mueve las piedras de los sepulcros y alienta a anunciar la Buena Noticia, capaz de generar vida nueva para los demás.

Papa Francisco

domingo, 11 de mayo de 2014

Es

La vida es una oportunidad, aprovéchala. 
La vida es belleza, admírala. 
La vida es felicidad, siéntela. 
La vida es un sueño, hazlo realidad. 
La vida es un reto, acéptalo. 
La vida es un deber, cúmplelo. 
La vida es un juego, participa en él. 
La vida es valiosa, saboréala. 
La vida es riqueza, consérvala. 
La vida es amor, disfrútalo. 
La vida es misterio, desentráñalo 
La vida es una promesa, cúmplela. 
La vida es tristeza, supérala. 
La vida es una canción, cántala. 
La vida es lucha, acéptala. 
La vida es tragedia, arróstrala. 
La vida es aventura, atrévete. 
La vida es vida, consérvala. 
La vida es suerte búscala. 
La vida es demasiado preciosa, no la destruyas”.

  • Madre Teresa de Calcuta