sábado, 12 de septiembre de 2015

Besos

Todavía me debes un beso. Sí, el beso que nunca me has dado.
No el de los dos besos de cortesía. No un beso lanzado al aire con recochineo. No el de en la mano por fingido.
Quiero mi beso. Ese beso que me diga que te alegras de verme, o el que me diga que me has echado de menos. Da igual el cómo, el cuándo y sobre todo el dónde. Pero me lo debes y lo tengo anotado en mi lista de cosas pendientes.

Pero los besos no se piden, se ganan, como la confianza. Y creo que va siendo hora de que me lo des, aunque sea a traición o quizá para decirme adiós, pero ese beso que tienes guardado, mio es.