jueves, 27 de noviembre de 2014

Necesidades

No se como decirte que necesito quitarme todo lo accesorio para volver a lo esencial, al origen donde empieza todo. No se de qué manera humillarme para implorarte. No se como decirte que necesito que abraces con toda tu inmensidad toda mi pequeñez.
No se como decirte que necesito vaciarme para llenarme de ti, que necesito hablar de corazón a corazón, herido, sangrante para que me sanes. No se como decírtelo a ti, que ya lo sabes, que me voy perdiendo, que me voy llenando de cosas que no son. Que necesito aferrarme a ti.
Que ya se que estas cada día, cada hora, cada instante. Que ya se que entiendes cada lágrima, cada silencio. Pero yo no lo entiendo. Solo se que necesito sentarme frente a ti, en silencio, que necesito que me mires, que hurgues por ahí.
Que mi fachada se viene abajo, no puedo esconder nada. Solo tu de frente y nada mas.

Necesito volver a empezar. Contigo, siempre contigo. Y parece que lo voy pidiendo a gritos con cada palabra malsonante, con cada tono de voz más elevado, con cada tirón de pelos, con cada instante de desesperación. Solo dicen: sácame de aquí, rescátame. Todo me lleva al mismo sitio, a ti. 
Tu para mi, y yo para los demás, pero antes siempre tu, contigo, para ti. 

Solo me dices: preséntame todo eso que llevas guardado. Y yo te contesto: voy, espera que voy.
Y así descansaré en ti. 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Frentes

Es demasiado el dolor acumulado. Tanto que ni en público se pueden reprimir las lágrimas. Y me dicen que no merece la pena. Corrijo, que a estas alturas no merece la pena.
Pero no lo entiendo. Supongo que hasta en eso soy cabezota.

Aguantar el victimismo me puede porque solo he esperado una demostración, un rayo de esperanza que no se ha sucedido. Solo mentiras, solo silencios, solo reproches. Ante todo, soledad.

Pero volvamos al circo, donde todo son saludos y sonrisas. Que eso es lo que más vende.

domingo, 16 de noviembre de 2014

El principio de

Llega siempre en la vida un punto de no retorno. Un punto de inflexión, un momento de lucidez, ese en el que se alinean los planetas con tus emociones y tus circunstancias, con ese grito ahogado que quiere salir a la superficie. Ese momento en que ves quien está y quien no. Una sacudida de todos tus cimientos. Es el principio del fin de algo. Es el momento de cerrar los asuntos.
A veces llega en forma de enfermedad, otras por simples palabras que hacen daño. Pero la gota que colma el vaso nunca es lo importante, porque el vaso estaba lleno de pequeñas gotas que causan ese desbordamiento.
Y da igual que las pruebas salgan bien, o unas disculpas, porque la herida está ya ahí. La desconfianza, la rabia, en definitiva el dolor. Es un simple: "ya no puedo confiar en ti". Y no puedo hacer nada al respecto.
Solo puedes reclamar lo que no es tuyo para devolverlo, y luego simplemente decir: quédate con lo que tengas mío, no me importa, me da igual. Porque lo material es efímero, no me importa, me da igual.
Al menos mantengo la cabeza alta habiendo sido yo en todo momento, la que se ha tirado tiempo escuchando, consolando, aguantando la mano, reído y llorado, acompañando, haciendo oídos sordos a los insultos y faltas de respeto. Pero eso es todo, hasta aquí.

Pero duele. Duele cerrar las puertas, duele el silencio, duele ver como se va perdiendo. Duele. Duele la traición, duele la despreocupación. Duele tener que hacer de tripas corazón. Duele fingir que no pasa nada. Duele pensar en todo lo bueno roto. Duele la desconfianza. Duelen las preguntas: ¿por qué? ¿cuándo? ¿dónde?

Duele porque has perdido la última batalla, la de la esperanza. Y ahora empiezan a atacarte tus miedos, tus inseguridades, tus complejos. Todo tu esquema mental se viene abajo. Las dudas empiezan a flotar en el aire. ¿Y si soy yo? ¿en que he podido fallar?

Pero en el fondo, lo único que sabes es que ha llegado en el momento justo para cerrar heridas que escuecen. Y solo quieres una cosa, lo que todos buscamos, alguien que con ternura toque nuestras cicatrices. Aquellas que nos hace el vivir, el querer con todas sus consecuencias, porque solo duele aquello que nos importa, que nos puede hacer daño.

Por eso es el principio de muchas cosas, el principio de olvidar, el principio de sanar, el principio de todo lo que está por llegar.

miércoles, 22 de octubre de 2014

No, corazón, no te hundas...

No, corazón, no te hundas...

No, corazón, no te hundas.
Y vosotros, ojos, no queráis cerraros en llanto.
La vida es mucho más larga,
mucho más grande de lo que supones,
mucho más magnánima.
¿Te atreverás a decirle que te debe algo?
Eres tú quien se lo debes todo.
Y aún tendrás que deberle
muchas cosas hasta que mueras,
y la muerte misma
es un deber que tienes hacia la vida.
Agradece al tiempo que,
mucho más sabio que tú,
no apresure tus horas de dolor
ni se demore en tus momentos de dicha,
sino que te los mida con la misma igualdad,
con la misma ecuanimidad generosa.
Agradece al sol que siga saliendo puntualmente,
ajeno por completo a ponerse
al compás febril de tu pulso.
Te quejas. Dices que sufres.
Dices que no puedes más.
Aún volverás a sufrir, y a amar, y a sufrir de nuevo,
y a gozar otra vez y otra y otra.
Sólo morirás una vez,
eso es lo único que no podrá repetirse,
pero la vida es una continua repetición.
Te ha de dar todavía muchas ocasiones de equivocarte,
y tú has de llegar aún a acertar con el buen momento,
que el mundo te ha de volver a brinda
como te lo ha brindado ya tantas veces.
¿Dices que estás solo?
No es mirándote al espejo como encontrarás compañía.
Coge el primer objeto que esté a tu alcance,
un vaso, una flor o simplemente el periódico.
Acarícialos, acarícialos.
Levanta la vista, tiéndela alrededor tuyo.
Sí, es verdad que no puedes ver los ojos que tú amas tanto.
Por hermosos que sean
no podrán compararse nunca con las estrellas
(a pesar de los poetas románticos).
Habla, habla, pero no contigo.
Déjate de soliloquios y silogismos y sentimentales monólogos.
Habla con el cartero, con el conductor del tranvía
(aunque esté prohibido);
habla con el niño que está jugando en la acera,
vete a beber unas copas
con el primer borracho de la esquina.
¿Creías que el mundo termina donde tú acabas?
Tú eres ya no fin,
pero ni siquiera comienzo de ninguna cosa.
No eres comienzo ni de ti mismo.
¿Recuerdas a tu madre?
No la compadezcas: ya murió, ya vivió,
ya sufrió y gozó todo aquello que le tocó en suerte.
Tú tienes todavía la de vivir, la de seguir vivo.
No tengas ninguna prisa en morirte.
No te esfuerces en buscar lo único que posees seguro.

Vicente Gaos

domingo, 19 de octubre de 2014

Borradores

Abro blogger y veo mis últimas seis entradas con la palabra: borrador. Ahí, esperando ser acabadas, o publicadas, o borradas de forma definitiva. Pospuestas para otro momento de inspiración, para decir aquello que llevas en lo más hondo o simplemente para contar algo superficial.
El caso es que ahí están, mientras guardo silencio.

Quizá solo es el paso natural de una persona, es decir, pasar de decir las cosas, de contarlas, a hacerlas. Vivir en tu vida aquello que sientes, no solo contarlo. Sentirlo, vivirlo, saborearlo. Gustar sus mieles y también el polvo del suelo. Sentir la encrucijada, elegir y aceptar tu elección.
Ver que no todo es oro y tener criterio y determinación para saber que es lo que no te gusta y lo que no quieres. Ver las contradicciones ajenas e intentarlo con las propias.

A veces nos dejamos las fuerzas en cosas que son solo medios y no fines en si mismo. Nos preocupamos porque no salen como queremos, a tiempo, exigimos porque nos supone un esfuerzo y una pérdida, como si eso fuera todo. Pero repito, solo es un medio. Y ¿merece la pena estresarse por un medio? ¿no sería mejor dejarse las fuerzas por un fin y ser nosotros el medio?

En eso me encuentro inmersa desde hace 3 domingos, en ser un medio, para un fin, transmitir a Jesús a mis niños de catequesis. Por cierto, un medio pobre y limitado, porque no consigo dar una clase bien. Pero la de hoy me ha hecho reflexionar. Le pregunté a una de mis niñas con la hucha del domund qué era el domund. Me contestó algo como: es dar dinero a los niños pobres.

¿Sabemos hoy en día para que hacemos las cosas o simplemente nos dejamos arrastrar? Cuando yo era niña, cuando llevaba la hucha, sabía aquello por lo que salía a la calle con la hucha, yo que me muero de vergüenza, pedía ser una postulante del domund, y apoyar con mi granito de arena a esos misioneros que llevan a Jesús donde todavía no le conocen, dónde les dan a la gente medios para que sean libres y puedan conocer a Jesús en esa libertad.

Ojalá hoy se hayan quedado con esa idea, que todos somos misioneros, todos podemos llevar a Jesús y darlo a conocer y sobre todo, todos podemos ayudar con pequeños gestos, como llevar la hucha o apoyar económicamente a las misiones.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Abrir la mirada hacia uno mismo

"El publicano conoce sus pecados, sabe que no puede vanagloriarse ante Dios y, consciente de su culpa, pide gracia. Se ve en relación con Dios. Ha puesto su mirada en Dios y, con ello, se le abre la mirada hacia sí mismo. Sabe que tiene necesidad de Dios y que ha de vivir de su bondad, la cual no puede alcanzar por sí solo ni darla por descontada.
Sabe que necesita misericordia, y así aprenderá de la misericordia de Dios a ser el mismo misericordioso y, por tanto, semejante a Dios. Él vive gracias a la relación con Dios, de ser agraciado con el Don de Dios; siempre necesitará el don de la bondad, del perdón, pero también aprenderá con ello a transmitirlo a los demás. La gracia que implora no le exime del ethos. Sólo ella le capacita para hacer realmente el bien. Necesita a Dios, y como lo reconoce, gracias a la bondad de Dios comienza él mismo a ser bueno. No se niega el ethos, sólo se le libera de la estrechez del moralismo y se le sitúa en el contexto de una relación de amor, de la relación con Dios; así el ethos llega a ser verdaderamente él mismo."

Jesús de Nazareth de Joseph Raztinger (Benedicto XVI)

¿Por qué este fragmento? Porque yo soy la primera que necesito misericordia. Ser cristiano no empieza por una decisión ética o moral, sino por un encuentro con aquel que nos ama primero. Y sólo a través de la bondad de Dios podemos ser nosotros buenos. No es ética, es amor.
Don recibido, don entregado. De eso se trata. ¿Cómo voy a saber perdonar sí nunca me han perdonado? ¿Cómo voy a amar a pesar del dolor si no lo han hecho conmigo? ¿Cómo voy a tener paciencia si conmigo no la han tenido? ¿Cómo voy a saber esperar sí no han esperado por mi?

Si. Estoy aterrada ante la nueva etapa que voy a comenzar, ¿y quien no lo estaría? Empiezo a pensar que voy a estar más respaldada de lo que pensaba y que si tengo que pedir ayuda, vendrán. En fin, que Dios nos ilumine a todos.

viernes, 22 de agosto de 2014

Lecturas antiguas

"Después de colgar, intenté concentrarme en la cocina, sobre todo al cortar el pollo. No me apetecía hacer otro viaje a urgencias. Pero la cabeza me daba vueltas de tanto analizar cada palabra que hoy había pronunciado Edward. ¿A qué se refería con que era mejor que no fuéramos amigos?
Sentí un retortijón en el estómago cuando comprendí el significado. Debía de haber visto cuánto me obsesionaba y no quería darme esperanzas, por lo que no podíamos siquiera ser amigos..., porque él no estaba nada interesado en mí.
Naturalmente que no le interesaba, pensé con enfado mientras me lloraban los ojos -reacción provocada por las cebollas-. Yo no era interesante y él sí. Interesante... y brillante, misterioso, perfecto..., y guapo, y posiblemente capaz de levantar una furgoneta con una sola mano.
Vale, de acuerdo. Podía dejarle tranquilo. Le dejaría solo. Soportaría la sentencia que me había impuesto a mi misma aquí, en el purgatorio; luego, si Dios quería, alguna universidad del sudeste, o tal vez Hawai, me ofrecería una beca."

Crepúsculo de Stephenie Meyer.

viernes, 1 de agosto de 2014

Maldades

Creo que me empiezo a acostumbrar a ser la mala de la película en mi vida diaria. Soy la egoísta que no pone un cartón frío en la nevera o que se come las dos últimas rebanadas de pan a las 8 de la mañana. Pero ahora tengo que añadir ser la culpable de la ruptura de mi ex novio con su nueva chica.

Si. Mea culpa. Resulta que por sospechar que estaba con una chica a la que trajo de la nada a mi grupo de amigas (si, mío, mi grupo de amigas) les hizo romper. Porque le metí presión para decirme que estaba con ella. Es razonable y entendible. Si. Y tendría razón si acabásemos de cortar y hubiera pasado poco tiempo y llevase también poco tiempo con la chica. Pero cuando han pasado 5 meses de la ruptura como mínimo y llevas meses liado con la chica no veo la presión.

Si. Que sí, que soy la mala. Todo porque en Mayo le pregunté sí estaba con ella. Después de que ella se acoplara a mi grupo de amigas, me hiciera la pelota, se moviera como anfitriona en la casa de él y un largo etcétera. Si, Mayo, después de 8 meses de la ruptura.

A todo esto, su ruptura fue en Junio, si, un mes después, si. Pero la mala malísima soy yo. Casualidades de la vida, la ruptura fue cuando él me confirmó que estaba con ella. (Uuuuh) Y encima tiene la cara de mentirme y decirme que llevaba sólo mes y medio con ella, cuando señores llevaba desde febrero.
Que oye, que a mi me da igual si sale o no sale, pero mentirme en mi propia cara no. No. Mi grupo de amigas, mis normas. Al menos reconoce tu mentira y no le eches la culpa a las dos únicas personas que no sabíamos que estabas con ella.
Porque además de aguantar que me haya mentido, me trata como a la tonta del grupo. La última mona en enterarse.

Que apechugue con su mentira. Que apechugue con sus actos. Que se haga responsable y que ahora no venga a llorar por lo que pierde al haber mentido, no a mi ya, sino seguramente a ella, ella que pensaba que igual yo lo sabía y no entendía la actitud de él de ocultación.
No, yo no me he metido en esa pareja. Él solito la fastidió, porque yo lo llego a saber y pongo aún más tierra de por medio, pero claro, es mejor mentir, y que dos personas lo estén pasando mal por culpa de una mentira.

Los malos siempre somos los demás, sobre todo los últimos en enterarnos de las cosas. Pero claro, pobrecito, es que lo ha pasado muy mal. Claro, una persona que piensa que me ha dado una neura (porque seamos sinceros, llevar un año hablando las cosas e intentando arreglar las cosas es una neura) y que le voy a suplicar para volver y cree que todo lo ha hecho bien, es un pobrecito. Vamos a defenderle y cuidarle.

Pero eso, que soy mala malísima.

Si, estoy cabreada y acabo de escribir este post en caliente. Y que pasa? Abuf. Llevo dos meses aguantando críticas, que sí juego a dos bandas, que si esto o lo otro. Yo que estoy soltera, yo que no me dedico a mandarle mensajes de buenas noches, yo que intento no salir con él y me obligo después de varias semanas a quedar con él, si, la misma que escribe este post. Soy un ogro.

Se despide este ogro por hoy. Mientras no llega el siguiente post, sean felices.

martes, 15 de julio de 2014

Estas cosas pasan

A veces crees que estas cosas solo pasan en las películas hasta que te pasan a ti, y descubres que si no te pasan con más frecuencia es debido a que eres más cerrada de lo que pensabas.
Es una tarde cualquiera, de verano, en una terraza de Pontevedra y alguien con acento extranjero y pinta rara pide un cigarro. Empieza a decirnos que es polaco. Y con cara de asco dispuesta a despacharlo en dos segundos, resulta que una amiga dice una palabra en polaco. Así qué el extraño señor con pinta rara se emociona y decide hablarnos.
Siguiente pensamiento equivocado por mi parte: es un emigrante que echa de menos su país.
Era un peregrino haciendo el camino de Santiago desde Fátima, Portugal.
Debido a la animada conversación le invitamos a sentarse con nosotros, el señor de 45 años practica su castellano (una pasada lo bien que hablaba) y nos habla de su país, de música y cine. Nos habla del Papa San Juan Pablo II y los motivos que le llevaron a hacer el camino de Santiago. Nos habla también de la JMJ de Santiago de hace 25 años, y yo que llevaba toda la conversación callada no fui capaz de aguantar y le empecé a decir que este año había un evento para recordarla.
Al final no me quedó más remedio que descubrirme y decir que colaboraba en mi parroquia, que había  ido a la JMJ de Madrid y que me gustaría ir a la de Cracovia 2016. De hablar de eso, pasamos a Benedicto XVI (a mi que nadie me lo toque) y por supuesto del Papa Francisco y la teología de la liberación. No pude evitar decir que estaba leyendo el libro de Jesús de Nazaret de Benedicto XVI y entonces me descubrí porque el señor se sorprendió y me preguntó como es que estaba leyendo ese libro, a lo que respondí que me parecía que Benedicto conocía muy bien el alma humana y que era el gran desconocido.
Bien. Todo bien. Y al final me dijo que Benedicto XVI podía estar a la altura de uno de los grandes espirituales como era San Agustín de Hipona (olé, olé y olé. Insertar icono flamenca del whatsapp). Por supuesto hablamos de conversión, de la noche oscura del alma, de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Ávila.
El tio se debió quedar un poco flipando, tanto que me ha regalado un rosario, me ha dado su dirección de correo electrónico y ¿sabéis qué? Era el rector de la universidad de Cracovia.
Nunca sabes a quien puedes conocer y en que circunstancias. Que los prejuicios no te estropeen este tipo de situaciones.

lunes, 7 de julio de 2014

Despedidas Futuras

Lo supo en ese mismo instante, la iba a echar de menos. 
Sólo dijo: "me caso". Pero esas dos palabras fueron más que suficientes para saber que estaban viviendo los últimos momentos.
Hubo en su rostro una especie de felicidad fingida: "¡que bien!" Pero no estaba siendo sincera, eso solo significaba que ella acabaría yéndose tarde o temprano.
Ella, que presumía de independencia y autonomía, de ser una persona que no quiere atarse, se encontraba llena de tristeza. No sabía hasta que punto había creado un vínculo. No le entraba en la cabeza, ella se iba pero ella se quedaba allí hasta saber cuando.
El miedo le invadió el cuerpo. ¿Qué iba a hacer sin ella?
¿Quien la iba a sacar a dar vueltas cuando veía en su cara que no podía más? ¿Quien la iba a escuchar en esa cafetería? ¿Quien iba a reírle las gracias? ¿Con quién iba a pasar las tardes del domingo o hablar hasta las 2 de la mañana? ¿Quien?
Es cierto que desde ese momento decidió abrirse, buscar otras personas, relacionarse más, pero ninguna de ellas, ni todas en su conjunto podrían llenar ese hueco.
Y sabe que no es nada malo, es sólo la tristeza de ver marchar a la persona que te ha acompañado, con la que has compartido y que es el momento. Es saber que no se puede retener a los demás. Que la vida y el camino continúan, no como antes, igual con un poco más de añoranza, eso si, recordando todo lo bueno y disfrutando de lo que queda.
Es sólo que la va a echar de menos, y eso que todavía no se ha ido.



martes, 1 de julio de 2014

Finales

Igual es el momento de acabar con el cuento. De forma definitiva e irrevocable. Igual es el momento del silencio, del vacío, de la soledad y las lágrimas.
Porque reconozcamoslo, no soy tan fuerte. No es tan sencillo y además es doloroso.
¿Pero qué se puede hacer si no?
No aguanto otro tirón, no aguanto más peloteo. No aguanto besos flojos, abrazos vacíos.
No aguanto miradas cómplices desde la otra punta de la sala, ni aguanto sonrisas pícaras. Tampoco aguanto las caricias a escondidas, ni el tiempo a solas.
No. No aguanto.
No puedo más. Hasta aquí.

jueves, 19 de junio de 2014

Pequeños aniversarios

Dentro de unos días va a hacer un año que decidí empezar mi vida de fe en serio. ¿Es que acaso antes no lo era? Si lo era, pero vivir la fe en solitario no es vivir la fe, al menos para mi.

Mis apuntes antes de eso eran: "A veces echo de menos una persona de confianza con la que confesarme, acudir sin miedos y eso". "A veces me siento un poco sola en medio de todo este caos. Pero si hay algo ordenado es Él. El problema es que no se que quiere de mi". "Es difícil vivir con la angustia de no saber a donde vas". "¿Y si Dios tenía para mi pensado algo y decidió cambiar de idea? Realmente soy una cobarde por no ser capaz de hablarlo".

Poco a poco se fue forjando en mi una idea, colaborar en mi parroquia, en lo que fuera, pero colaborar. Y es como nos dijo el Papa Benedicto XVI en la JMJ de Madrid:
Permitidme también que os recuerde que seguir a Jesús en la fe es caminar con Él en la comunión de la Iglesia. No se puede seguir a Jesús en solitario. Quien cede a la tentación de ir «por su cuenta» o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él.
Tener fe es apoyarse en la fe de tus hermanos, y que tu fe sirva igualmente de apoyo para la de otros. Os pido, queridos amigos, que améis a la Iglesia, que os ha engendrado en la fe, que os ha ayudado a conocer mejor a Cristo, que os ha hecho descubrir la belleza de su amor. Para el crecimiento de vuestra amistad con Cristo es fundamental reconocer la importancia de vuestra gozosa inserción en las parroquias, comunidades y movimientos, así como la participación en la Eucaristía de cada domingo, la recepción frecuente del sacramento del perdón, y el cultivo de la oración y meditación de la Palabra de Dios.
De esta amistad con Jesús nacerá también el impulso que lleva a dar testimonio de la fe en los más diversos ambientes, incluso allí donde hay rechazo o indiferencia. No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos. Comunicad a los demás la alegría de vuestra fe. El mundo necesita el testimonio de vuestra fe, necesita ciertamente a Dios.

Pues hace un año decidí lanzarme, a la piscina, diciéndole SI, y prometiendo fidelidad. Y ha sido un año duro, ha sido como una prueba constante de ese SI, de no renunciar, de luchar contra la tentación de plantarlo todo, de preguntarme si primero estaba yo o primero estaba Dios. He aprendido a dar testimonio, he salido a la calle a invitar a chicos a la iglesia, he acogido a chicos en la iglesia y he rezado para que la gente se encontrase con Cristo. He ido a Lourdes, a estar con los enfermos para acercarles a Cristo. ¿Y?
Y ha merecido la pena. Cada lágrima, cada cansancio, cada dolor, cada incertidumbre. Merece la pena, porque Jesús siempre está. Y si esperas pacientemente te dice donde quiere que estés. Y yo por fin siento que se donde al menos me quiere.
Y solo puedo dar gracias a Dios una vez más. Por todo.

jueves, 29 de mayo de 2014

¿por qué buscas entre los muertos?

Tú, ¿por qué buscas entre los muertos al que vive, tú que te cierras en ti mismo después de un fracaso y tú que no tienes ya la fuerza para rezar? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que te sientes solo, abandonado por los amigos o tal vez también por Dios? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que has perdido la esperanza y tú que te sientes encarcelado por tus pecados? ¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo, tú que aspiras a la belleza, a la perfección espiritual, a la justicia, a la paz?

No es fácil estar abiertos a Jesús. No se da por descontado aceptar la vida del Resucitado y su presencia en medio de nosotros. El Evangelio nos hace ver diversas reacciones: la del apóstol Tomás, la de María Magdalena y la de los dos discípulos de Emaús: nos hace bien confrontarnos con ellos. Tomás pone una condición a la fe, pide tocar la evidencia, las llagas; María Magdalena llora, lo ve pero no lo reconoce, se da cuenta de que es Jesús sólo cuando Él la llama por su nombre; los discípulos de Emaús, deprimidos y con sentimientos de fracaso, llegan al encuentro con Jesús dejándose acompañar por ese misterioso caminante. Cada uno por caminos distintos. Buscaban entre los muertos al que vive y fue el Señor mismo quien corrigió la ruta. Y yo, ¿qué hago? ¿Qué ruta sigo para encontrar a Cristo vivo? Èl estará siempre cerca de nosotros para corregir la ruta si nos equivocamos.

Esta pregunta, «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?», nos ayuda a salir de nuestros espacios de tristeza y nos abre a los horizontes de la alegría y de la esperanza. Esa esperanza que mueve las piedras de los sepulcros y alienta a anunciar la Buena Noticia, capaz de generar vida nueva para los demás.

Papa Francisco

domingo, 11 de mayo de 2014

Es

La vida es una oportunidad, aprovéchala. 
La vida es belleza, admírala. 
La vida es felicidad, siéntela. 
La vida es un sueño, hazlo realidad. 
La vida es un reto, acéptalo. 
La vida es un deber, cúmplelo. 
La vida es un juego, participa en él. 
La vida es valiosa, saboréala. 
La vida es riqueza, consérvala. 
La vida es amor, disfrútalo. 
La vida es misterio, desentráñalo 
La vida es una promesa, cúmplela. 
La vida es tristeza, supérala. 
La vida es una canción, cántala. 
La vida es lucha, acéptala. 
La vida es tragedia, arróstrala. 
La vida es aventura, atrévete. 
La vida es vida, consérvala. 
La vida es suerte búscala. 
La vida es demasiado preciosa, no la destruyas”.

  • Madre Teresa de Calcuta

miércoles, 30 de abril de 2014

Te quiero

Te quiero. Te quiero con tus silencios y cuando no paras de hablar. Cuando te acercas y cuando te alejas. Cuando te enfadas y cuando sonríes. Te quiero en tus días grises y en tus días de sol. Te quiero cuando te enfurruñas y cuando estás alegre. Te quiero con tus lágrimas y con el brillo en tus ojos. Te quiero cuando me miras y cuando me ignoras. Te quiero. Si, te quiero cuando metes la pata y cuando estás acertada. Te quiero con tus locuras y tus miedos. Te quiero con maquillaje y recién levantada de la cama. Te quiero cuando me gritas y cuando me hablas en susurros. Te quiero cuando vienes a pedir perdón y cuando vienes a darme las gracias. Te quiero cuando te crees genial y cuando crees que lo has hecho todo mal. Te quiero delgada y un poco gordita. Te quiero con el pelo corto y con el pelo largo. Te quiero cuando estás activa y cuando estás derrotada. Te quiero despistada y atenta a todo. Te quiero con tus dudas y tus seguridades. Te quiero arreglada y en chandal. Te quiero cuando me escuchas y cuando te haces la sorda. Te quiero en lo más humano. Te quiero cuando te mures de vergüenza. Te quiero cuando te pones a la defensiva. Te quiero con cara de pilla. Te quiero con cara de pez. Te quiero cuando no quieres estudiar y cuando pides que te dejen en paz. Te quiero cuando estás inquieta y cuando estás seria.

Te quiero así, como eres. Entera. Única. Diferente. Con tus vivencias, con tu amor, con tus desengaños, con tus sufrimientos, con tus preocupaciones. Y si no eres capaz de entender que te quiero así, no vas a ser capaz de querer a los demás como son, como tú, con sus fallos y aciertos, con sus verdades y sus mentiras, sus miedos y sus seguridades. Porque los demás también tienen días grises y de sol, días de silencio y de búsqueda. Días en que ni ellos se aguantan a sí mismos.

A veces no entenderás, a veces dudarás, a veces tendrás que esperar. Pero no lo dudes, te quiero. Estoy en esa cruz que tanto admiras, dando la vida porque te amo. Sufro porque te amo. Pero te he dado la vida para que la vivas y para que cuando no puedas vengas a mi, que te espero. Yo que vivo, estoy dispuesto a empezar siempre de nuevo contigo. Quiero acariciarte, consolarte, decirte que todo va a ir bien. Yo que te quiero siempre y para siempre, yo. Vive, llora, sueña, pero sobre todo, ama. Ama como yo te amo, aunque a veces sufras, y cuando así sea, VEN.

domingo, 27 de abril de 2014

Si el amor te escogiera

Si el amor te escogiera

Si el amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes!

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida.

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo.

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo!

Sidney Royse Lysaght

Fuente: Pastoralsj.org

viernes, 25 de abril de 2014

8 años

Guapa es la historia de quien no se da por vencido en el maravilloso viaje de encontrarse con uno mismo, de quien acepta cumplir años y seguir teniendo miedos, de quien llena la almohada de inseguridades pero al levantarse siempre hace la cama, de quien sonríe de verdad y como antes: sin darse cuenta, de quien consigue que lo que quiere y lo que le apetece hagan las paces, de quien hace del tiempo un aliado sigiloso que, cada mañana y frente al espejo del alma, le hará sentirse cada vez un poco más guapa.

martes, 22 de abril de 2014

El futuro

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche,
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes,
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes,
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y sé muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo
ni allí afuera,
ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Julio Cortázar

lunes, 21 de abril de 2014

Adultos

En temporadas como esta me doy cuenta de la frase que me decían: no tengas prisa por crecer.
Cuanto más voy avanzando en mi vida, más ganas me entran de retroceder y cumplir un año menos. Ganas de recrearme en cada segundo que no volverá.
Pasamos la infancia deseando ser como los mayores, admirandoles, sin darnos cuenta que esa etapa solo es un tercio de nuestra vida, o simplemente ni eso. Con una esperanza de vida de ochenta y tantos años, que doce o trece seamos niños no es nada, porque nos pasaremos setenta y tantos siendo adultos.
¿En que momento exacto dejé de ser una niña? ¿cual fue el segundo que me marcó? ¿que traición, muerte o desengaño? ¿cuando crucé esa delgada linea?
Disculpen si quiero disfrutar todavía de lo poco que me queda de juventud. Quizá no es lo mismo, pero me siguen conmoviendo las pequeñas cosas, los detalles. Un guiño, un huevo de chocolate, alguien que se ha dado cuenta de que te has fijado en algo y no puedes reprimir una sonrisa inocente totalmente sincera.
Atrás quedan la autocaravana de Barbie con todas sus pegatinas encima de un libro que tenía un sobresaliente, los chupitos de aguardiente para los reyes magos y el agua para los camellos. La emoción de descubrir que aquello que más anhelabas está ya en tus manos.
El sabor de las trufas de la abuela que disfrutabas mientras sonreías y el sabor inconfundible de los minis de Bicos. Los dibujos que les hacías a tus abuelos los sábados, las tardes mirando películas interminables y los juegos con tus primos.
También quedan atrás los juegos de mesa que siempre acababan mal porque la parte contraria consideraba que hacías trampas. Así como las clases de ballet, baile gallego, manualidades, pintura, tenis y golf. O como descubriste que eras una mala inversora jugando al Monopoly y al Hotel.

Si ser adulta implica perder la alegría, la ilusión, la capacidad de sentirse como un niño, entonces no lo soy, ni me gustaría serlo.Ser adulto no implica estar en el mundo de yupi, babia o en un mundo de rosas. Ser adulto implica ser consciente, tener capacidad para ser responsable, poder decidir. En ningún momento te dicen que son incompatibles.

Ahora si me disculpan, voy a poner mi cara más larga y el tono de voz más agresivo y amargo, que los adultos tienen que creer que soy como uno de ellos en apariencia.
Aunque en el fondo siempre seré aquella niña que se comía a escondidas el chocolate con pan después de comer, aquella niña que le sonríe a la comida y a la que todavía le queda mucho por disfrutar y soñar.

sábado, 12 de abril de 2014

Vivir a corazón abierto

Uno podría pensar que es mejor no implicarse con casi nada. Utilizar mucho la cabeza y el bolsillo, y proteger el corazón. Porque es turbulento, voluble y frágil, y a veces nos lleva por la calle de la incertidumbre. Pero luego imaginas lo que sería una vida sin poner el corazón en juego, y te ves frío, autómata, calculador… ¿Y quién quiere eso? Es verdad que a veces sufriremos. Pero la vida son cuatro días, y Dios no nos ha creado para la gelidez, sino para la pasión profunda de quien apuesta.
De vez en cuando conviene volver a hacerse esa pregunta. ¿Dónde pongo las expectativas, los anhelos, las ilusiones? Si es en un espejo o es en un fajo de billetes, o en la comodidad o la diversión. O en los aplausos, o el éxito. O en algunos nombres. O en la fe. Y la justicia. Y la gente. Es importante saber qué es lo que me llena, lo que me inquieta, lo que me ocupa y me preocupa, a lo que le doy la oportunidad de quitarme la tranquilidad. Porque ahí es donde estoy viviendo con más implicación.
A veces uno necesita oír una declaración de amor. Una declaración de que hay alguien, Alguien, que siempre está ahí para mí, conmigo. De que el amor, en mi vida, ya está sembrado. De que cuando me levanto, cuando me siento solo, cuando estoy con otros, cuando me enamoro o cuando se me rompe el corazón. Cuando me siento como un volcán o como una bayeta, cuando soy feliz y cuando mi vida es drama, cuando la fe flaquea o cuando es firme, cuando los motivos tiran de mí o cuando parecen difuminarse… siempre, siempre, hay quien me ama primero.
Fuente: http://www.pastoralsj.org

sábado, 29 de marzo de 2014

Nada basta

Toda una vida no basta sin Él.
Si existe Dios debe acordarse de mi aunque se que entre Él y yo el cielo tiene solo nubes negras, le rogaré, le buscaré, lo juro le encontraré aunque tuviera que buscar en un millón de estrellas. En esta vida oscura, absurda, sin Él, siento que se ha convertido en centro y fin de todo mi universo. Si tiene límite el amor lo pasaría por Él y en el vacío inmenso de mis noches yo le siento.
Se fue - Laura Pausinni

De vez en cuando a una le invade el romanticismo y una alegría incontenible. ¿Para que voy a explicarlo si ya lo hacen por mi?

viernes, 28 de marzo de 2014

Canción de la semana

No Está Todo Perdido - Ella Baila Sola


No está todo perdido 
sólo es un agujero en tu abrigo 
todavía hay calor 
para dar a los dos 
en los días de frío 

no recurras siempre al olvido 
no me dejes pensar 
que te puedo salvar 
busco a alguien que quiera 
quererme sin ningún motivo 

y cuánto tiempo ha de pasar 
si menos es más 
no encuentro a quien 
que ha dado el cien por cien 
quiera volver atrás 
nos queda tanto tiempo tanta soledad 
si menos es más 
cuando el desdén se mueve con desdén 
no hay quien los pueda separar 

no le busques sentido 
sólo es otra piedra en el camino 
si te quieres quedar dile a tu corazón 
que camine conmigo 
no decidas siempre lo mismo 
no me busques si no hay tiempo 
para buscar 
a ese alguien que quiera quererte 
sin ningún motivo 

y cuánto tiempo ha de pasar 
si menos es más 
no encuentro a quien 
que ha dado cien por cien 
quiera volver atrás 
nos queda tanto tiempo tanta soledad 
si menos es más 
cuando el desdén se mueve con desdén 
no hay quien los pueda separar

martes, 25 de marzo de 2014

Maquillaje

Piensa en todas las capas de maquillaje que lleva encima. Y ahora, frente al espejo, observa quieta su reflejo. Empieza a desmaquillarse, a contar los algodones. Mira todo lo que deja en ellos.
Observa con detenimiento su cara blanca, con sus imperfecciones, sus mejillas sonrosadas, sus ojos cansados y sus labios sin carmín.
Se mira y se pregunta: ¿que he ocultado hoy?

Salió a la calle, melena al viento, recién lavada y peinada, pantalones ajustados, tacones de 8 centímetros, labios rojos, el rimmel infinito, la sonrisa profident. Pero, ¿sabías una cosa? Cuando llega a casa, la sonrisa se le borra, se baja de los tacones, se recoge el pelo y se quita el maquillaje.
Ya no hay nadie que le diga: hay que ver lo guapa que vienes hoy o traes los mismos pendientes que ayer. No hay nadie que le diga: te veo estupenda.

Solo está ella, ella y su reflejo en el espejo. Ella y la realidad de frente. El resto son sólo máscaras.

viernes, 21 de marzo de 2014

Cuaresma

Siempre he creído que la Cuaresma es tiempo de gracia, aún estando en el desierto. Y hoy, mientras trabajaba con un texto de mi arzobispo D. Julián Barrio para la publicación que tenemos en mi parroquia, he creído conveniente publicar aquí unas palabras de aliento, que nos deja para esta Cuaresma.

Una vez pulido nuestro corazón y nuestros sentidos por la misericordia de Dios, podremos finalmente aceptar amorosamente nuestra verdad. Por eso cuaresma quiere decir tiempo de esperanza. ¡Cuántas veces nos engañamos al pensar que Dios sólo está en la llanura de la vida cotidiana, no en la cima de la contemplación de nosotros mismos. Muchas veces no nos encontramos con Dios, sencillamente, porque cuando pensamos que sólo lo podemos alcanzar en lo sublime, Él, mientras tanto, nos aguarda paciente en lo más humano. Es verdad: necesitamos el arte de esperar, el tiempo es el mensajero de Dios. Concorde es nuestra experiencia de fe, que atestigua que en los momentos de nuestra vida en los que Dios parecía ausente, allí, sin embargo, estaba actuando con su presencia.
El seguimiento de Cristo es más fácil para todos cuando sentimos que nos regala sus dones y virtudes, cuando somos conscientes de que estamos creciendo, como Él, en estatura humana y en gracia de Dios; pero también hemos de vivir este seguimiento en los días de la vida cotidiana en los que no experimentamos tales efectos. La cuaresma es el tiempo que nos reconcilia con la realidad, con la semilla que somos cada uno de nosotros. Por eso, ¡no nos apeguemos a los dones de Dios, sino a Dios mismo! Seamos en esta cuaresma humildemente ambiciosos, pues Cristo no quiere que nos contentemos con sus regalos y dones, ya que busca darse por entero a cada uno. Cuando por nuestra obstinación sea nuestro pecado lo que nos aparte de Él, ¡no desesperemos! Dios siempre nos espera para perdonarnos con su bondadosa misericordia.

viernes, 14 de marzo de 2014

No te rindas.

¿Y quien no anda, a veces, medio ciego, un poco torpe, desconcertado, camuflando las incertidumbres tras seguridades de papel?
Los días grises, respeta el desaliento, sin darle el cetro y la corona.
En batallas y tormentas, soledades y deserciones, en esos días grises que todos tenemos... ¡No te rindas!

Resistencia:
No te rindas, aunque a veces duela  la vida.
Aunque pesen los muros y el tiempo parezca tu enemigo.
No te rindas, aunque las lágrimas surquen tu rostro y tu entraña demasiado a menudo.
Aunque la distancia con los tuyos parezca insalvable.
Aunque el amor sea, hoy, un anhelo difícil,
y a menudo te muerdan el miedo, el dolor, la soledad,
la tristeza y la memoria. No te rindas.
Porque si sigues siendo capaz de luchar, de reír, de esperar,
de levantarte las veces que haga falta.
Tus brazos aún han de dar muchos abrazos, y tus ojos verán paisajes hermosos.
Acaso, cuando te miras en el espejo, no reconoces lo hermoso, pero Dios si.
Dios te conoce, y porque te conoce sigue confiando en ti, sigue creyendo en ti,
sabe que, como el ave herida, sanarán tus alas y levantarás el vuelo, aunque ahora parezca imposible.
No te rindas.
Que hay quien te ama sin condiciones, y te llama a creerlo.

Gracias a @jmolaizola . Su Time Line de Twitter es genial. Es un sacerdote jesuita.

domingo, 9 de marzo de 2014

Diálogos

- ¿Niña que te pasa?
- Que no estás. Eso es lo que me pasa.
- ¿Como que no estoy? ¿Entonces que estoy haciendo?
- Si estás... ¿como es que estoy mal? ¿por que no me siento consolada? Me estás dejando a mi suerte, me estás dejando en el desierto.
- ¿Cuando aprenderás que no he sido yo el que me he ido sino tu? Te encerraste en tu propio dolor y aunque acudiste a mi, dejaste de escucharme. Buscaste consuelo en otras palabras, en otros brazos, en otras manos.
- ¡No! Tu me estás dejando tirada, vapuleada, al borde del camino. Antes, cuando estaba sola, estabas, siempre estabas sacándome una sonrisa. ¿Y ahora? ¿crees que no te necesito? te necesito quizás más que antes.
- Niña, ¿a caso no ves todo lo que te voy dando? Ahora no estás sola. Y sabes que no estás tan mal. Me necesitas, claro que si, pero no de la forma que tu quieres. Te hablo y te quiero, pero no me escuchas y crees que mis caricias no son suficientes.
No te estoy reprochado nada, pero necesitas este desierto. Necesitas abrir los ojos y escuchar. Necesitas volver a abrirme tu corazón. Necesitas tu tiempo. Tiempo para reflexionar y ordenarte. Estamos empezando de nuevo y lo sabes. Deja de alterarte, deja de luchar. Simplemente ríndete y ven. Que ya te lo he dicho, estoy aquí esperando por ti.
- Pero... Pero... Pero...
- Pero nada. Deja de hacer pucheros que eres mayorcita. Deja de enredar, que luego acabas mal. Deja que los demás hablen y aprenderás. Créeme cuando te digo que eres demasiado impaciente. Aunque no te lo creas haces mucho. De forma invisible, pero lo haces. Aparca tu ira y se dócil. Acuérdate, no te dejes ir y déjate encontrar. Recuerda lo que te dije: el resto se te dará por añadidura. Así que no te preocupes y ven.

martes, 25 de febrero de 2014

Pasos

Tengo 25 años y yo, como a tantas otras personas, me cuesta olvidar y eso que yo no me he pasado estos 25 años, 365 días allí. Pero yo lo que he vivido es verdad, aunque sea solo una pequeña parte de lo que ha pasado, supongo.

Como yo, otros niños españolitos habrán crecido con un grupo terrorista. Con la banda terrorista ETA. Y ahora nos venden un desarme. ¿No tenemos derecho a que nos dejen de mentir? ¿a vivir en paz?

A mi me cuesta olvidar a los encapuchados persiguiendo y quemando autobuses. Me cuesta olvidar las miradas huidizas de la gente y las conversaciones en susurros. Me cuesta olvidar las manifestaciones con los antidisturbios lanzando pelotas de goma. Me cuesta olvidar las pintadas. Me cuesta olvidar los contenedores ardiendo, los cocteles molotov. Me cuesta olvidar las pancartas en las iglesias. Me cuesta olvidar como me temblaban las piernas por la calle Juan de Bilbao. Me cuesta olvidar los escoltas de los concejales.

Vale que es un paso para el desarme de ETA, pero lo que han hecho es una pantomima. Una tomadura de pelo para los españolitos y los verificadores. Se están riendo de las víctimas. Es una vergüenza.

Hace unos años coincidía en un autobús con una señora que conocía a miembros de la banda terrorista que justificaba los atentados por la represión del franquismo. Pero desde 1978 estamos en una Monarquía Parlamentaria, una democracia, en la que ya no hay represión por parte del franquismo. En donde los derechos se reclaman en las urnas negociando con el gobierno central. Donde hay libertad, y un gobierno regional votado en la Comunidad Autónoma.
Me decía que había terroristas que habían colaborado en atentados de diversas maneras y que estaban arrepentidos, pero que estaban fugados porque les iban a detener.
¿Y como no hacerlo? ¿A caso no tuvieron elección? ¿A caso no pueden hacerse cargo de su responsabilidad?

Una de las condiciones para el desarme es que no haya detenciones. Por otra parte también piden un acercamiento de los presos al País Vasco. ¿Como va a haber acercamiento si no hay un desarme y disolución de la banda terrorista? ¿Que es esto? ¿Otra tomadura de pelo a tanta gente que ha tenido que irse de su ciudad y a las víctimas?

¿Como pueden pedir una libertad que ellos han negado a tanta gente durante tantos años? La violencia nunca justifica nada. Y da igual el color político, el miedo se respiraba por todos lados en San Sebastián, por ejemplo. Nunca sabías quien podía estar escuchando o a quien podía conocer.

Al menos se están dando pasos, pero son insuficientes. La única manera es la rendición.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Cuestiónate

¿Es así como quiero que sea mi vida? ¿significa algo diferente para mi?
¿Es necesario estar siempre tan seguros, hay que tenerlo todo tan claro para atrevernos a abandonar lo que no nos gusta de nuestra vida, para tener una vida bella? Sí, una vida bella. Y ¿es la vida la que de repente decide ser bella para ti o eres tú el que puedes hacer que lo sea?

Esta noche dime que me quieres. Federico Moccia.

Preguntas que lees antes de dormir, que te mantienen en vilo por la noche, que te hacen tener diálogos internos. Una semana entera reflexionando. En breves opinión del libro. Hoy no. Todavía no.

Os dejo la banda sonora de esta semana. No podía ser de otra manera: Tiziano Ferro. El amor es una cosa simple y La última noche del mundo. (Esta última me encanta)




viernes, 14 de febrero de 2014

14 de febrero

"Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como campana que suena o címbalo que retiñe. Y aunque tuviera el don de hablar en nombre de Dios y conociera todos los misterios y toda la ciencia; y aunque mi fe fuese tan grande como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy. Y aunque repartiera todos mis bienes a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente y bondadoso; no tiene envidia, ni orgullo, ni jactancia. No es grosero, ni egoísta; no se irrita ni lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que encuentra su alegría en la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta."
1 Cor 13 (1,8)

¿A que soy previsible? Ya que es el día de los enamorados, o eso dicen, me ha parecido interesante recordar este fragmento de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios.

¿Que tienes pareja? Dile como cada día que le quieres. ¿Que no tienes pareja? Recuerda que amante es el que ama. ¿Eres capaz de amar? Pues ya está. Amar no excluye el sufrimiento, de hecho yo hasta me atrevería decir que el que más ama, es el que más sufre.
Hay quien no entiende ese sufrimiento. Pero yo siempre he creído que en el sufrimiento se crece, se aprende. Y no voy a mentir, pero si tengo que mirar a alguien como ejemplo es a Jesús.
En los momentos de sufrimiento siempre le miro a Él. Alguna vez he sentido como se me rompía el corazón, se me nublaba la razón de dolor, se me inundaban los ojos de lágrimas y un grito mudo desesperado me oprimía. Y me sumergí en la oscuridad. Pues en esa oscuridad total, me fuí arrastrando hasta Él, sin reproches. Le pedía: sáname, cúrame. Vagué como alma en pena. Empecé a pedirle luz y Él sólo me pedía una cosa: paciencia.
Y es cierto. Con paciencia y dejándole hacer, vuelves otra vez poco a poco a ver la luz. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera y todo lo aguanta. En el amor es posible llevar el sufrimiento. Y Él me lo demuestra cada día. Él que murió por amor, para salvarnos a todos. Él.

viernes, 7 de febrero de 2014

canción de la semana

Vuelvo si. Con ganas, con fuerza, con ardor.
Todo arde- La vieja morla con María Villalón.


¿Quien soy yo para decir que el fuego en el que ardo ya no me quema la piel?

martes, 4 de febrero de 2014

El dolor III

"Sé que es absurdo renunciar a un placer porque se le niega a otra persona, prohibirse una alegría porque alguien es infeliz. Sé que a cada instante, mientras reímos y bromeamos tontamente, en alguna parte alguien agoniza y muere entre estertores en la cama, que detrás de mil ventanas acechan la miseria y el hambre, que hay hospitales, canteras y minas de carbón, que en fábricas, oficinas y prisiones innumerables personas están sometidas en todo momento a un trabajo de esclavos y que  en nada les alivia las penas el que otro se mortifique sin sentido. Tengo muy claro que si alguien quisiera empezar a imaginarse las miserias que se dan simultáneamente en este mundo, se le truncaría el sueño y se le borraría la sonrisa de los labios. Pero nunca es el dolor imaginario e imaginado el que consterna y anonada, sino que sólo el que el alma ha visto realmente con ojos compasivos es capaz de perturbar de verdad."

Stefan Zweig. La impaciencia del corazón.

Un Dios a mi Medida

Un Dios a mi medida. Padre Ángel Espinosa de los Monteros.


Echar un vistazo. Es divertido y con mucha razón. Si tenéis tiempo adelante.

jueves, 30 de enero de 2014

Obsesiones

"Pero así como las flores de invernadero crecen más exuberantes y tropicales, también en la oscuridad surgen con más ímpetu las obsesiones. Brotan de modo caótico y fantástico en suelo pantanoso para convertirse en chirriantes lianas que nos quitan el aliento, y con la velocidad de los sueños se forman y se persiguen en el cerebro las más absurdas imágenes del miedo."

La impaciencia del corazón. Stefan Zweig.

martes, 28 de enero de 2014

Ahogada

"Tu madre se ha pasado toda tu vida haciendo esfuerzos para que tuvieras amigos para que ahora tu te dediques a quedar con la gente de la parroquia. Porque al final te vas a quedar sola. Y a ver si te pones a dieta de una vez que vas a acabar obesa y con problemas de salud. Esto no puede seguir así."
Amén.

viernes, 17 de enero de 2014

Para reflexionar

"Tu problema es que quieres ser feliz todo el tiempo. ¿No te has dado cuenta todavía de que la mayoría nos limitamos a pasar por la vida? Los días de felicidad son escasos."
La mujer que vivió un año en la cama.

Me ha parecido una frase terrible. Me recuerda a épocas oscuras de mi vida. Pero no hay que rendirse, no se trata de pasar por la vida, se trata de vivirla y de ser feliz.
No es tarea sencilla. Pero creo que se puede lograr.

A pesar de esa frase, el libro "La mujer que vivió un año en la cama" me está gustando. Parece que es la única cuerda rodeada de tanto loco y eso que está en la cama. Apuntadlo.
 

miércoles, 15 de enero de 2014

La boda de Kate

Me acabo de terminar de leer el libro "La boda de Kate" de Marta Rivera de la Cruz y me duele en el alma tener que decir que no está a la altura de sus anteriores novelas.
Lo que en otras novelas es su fuerte, en esta novela es su punto flojo. Pero empecemos por el principio, el argumento.

El libro se titula La boda de Kate, y efectivamente todo gira en torno a eso. El libro empieza presentándonos a la protagonista, Kate, que cuando cumple 70 años, recibe en casa la visita de un antiguo compañero de universidad que le pide que se case con ella. Y lo había intentado en otras dos ocasiones anteriores sin éxito. Aparecen en escena entonces la sobrina de Kate, el hijo del prometido, un editor de libros que llevaba todo lo relacionado con el tio de Kate ya muerto, que era escritor y las dos compañeras, ancianas también, de piso de Kate, junto con el pakistaní de su librería ,El unicornio, y el misterioso J.S.Stream.

Bien, con todos estos personajes Marta Rivera de la Cruz hila una buena novela, previsible de principio a fin. Igual se pierde demasiado entre tanto personaje y no consigue la profundidad de sus anteriores novelas, por ejemplo En tiempo de prodigios donde nos metemos en el corazón y pensamiento de los protagonistas o en La vida después donde bucea en la relación de amistad entre Jan y Victoria.
Echo de menos esas grandes reflexiones de alguno de los personajes donde se plantea temas decisivos en su vida, algún cambio o alguna espinita clavada. En esta novela hace un intento frustrado de reflexión sobre la soledad de las personas, incluso sobre Dios, pero se queda en la superficie. No conocemos a ningún personaje a fondo como nos pasa con Marga, Victoria o Laura. Es cierto que recupera Ribanova, recupera a Zachary West y a Shirley, el Hotel Almirante... Pero ahí se queda todo. No es suficiente.
El único personaje al que le saca algún jugo es al tio Bertie, el escritor cuyas obras empiezan a tener éxito una vez fallecido. Pero no entra en detalle en su pensamiento, toda una pena. A pesar de tener un apartado específico en la novela, creo que podía haber entrado más en la personalidad de este ser que tan extravagante y peculiar se nos presenta al principio. O incluso podía haber entrado en la personalidad del misterioso J.S.Stream y no lo hace.

En definitiva, el punto fuerte de Marta Rivera de la Cruz es que en sus novelas nos muestra en profundidad la personalidad de sus personajes, que suelen ser bastantes (no tantos como en esta novela) y suele haber giros inesperados que nos desmontan todo. En este caso, el único giro inesperado podría ser J.S.Stream y/o el tio Bertie, pero se le ve el plumero desde el principio de la novela. Y la historia de Truman Capote no aporta nada nuevo.

No me resulta curioso como acaba Kate Salomon viviendo en Ribanova, ni con las tres ancianas, más que nada porque no entra en profundidad en ningún personaje. Ha sido un poco decepcionante. Esperaba reflexiones sobre el amor, la felicidad, la esperanza o la amistad. Y no ha sido así. Supongo que eso pasa por tener las expectativas tan altas. Algún día iba a pasar.

martes, 14 de enero de 2014

Por quedar bien

Hoy estaba charlando con una amiga de películas y salió una interesante: ¿Que les pasa a los hombres?
No la recomiendo, pero es entretenida. Típica de un domingo por la tarde, viernes por la noche, que no tienes nada que hacer. Cumple su función que es entretener.
Bien pues una de las historias me encanta, es la de Ginnifer Goodwin, es de una chica que siempre le dejan tirada los hombres y entonces el camarero del bar al que suele ir, que se supone que es un experto en relaciones, le da consejos de como actuar y sobre que esperar de los hombres según sus reacciones. Se hacen amigos y el final es predecible del todo. ¿No he dicho que la película cumple su función?
Bueno, pues tanto en esta película como en La sonrisa de la Mona Lisa, la actriz tiene un papel parecido. Una chica a la que le van mal las relaciones, no consigue pareja, etc. En La sonrisa de la Mona Lisa todavía mas exagerado. Hace de una chica gordita, con sentido del humor, con bastantes virtudes a la que sus amigas medio desprecian y le dicen que no le puede gustar a ningún chico.
Lo cierto es que ella es consciente de ello, por eso cuando en la boda de una ellas le juntan con un chico (bastante friki la verdad) actúa como es costumbre, baila con él, disfruta de la compañía, le cuenta algún chiste y le acaba diciendo: ha sido un placer, ya has cumplido tu obligación de bailar conmigo. Luego la historia se complica porque salen juntos, luego ella piensa que él la engaña, y obviamente como está acostumbrada al rechazo pues no le extraña y pasa el mal trago como puede. Pero siempre hay final feliz. Yo veo películas que me entretengan.

¿A donde quiero llegar con esto? Pues al rechazo a ciertas obligaciones sociales. ¿Quien no ha ido a un cumpleaños por obligación? Yo la primera. Cuando tenía 12 años le dije a mi madre que no volvía a un cumpleaños por quedar bien con la madre de alguien a quien no caía bien y que a mi me incomodaba. Con 24 años, aun iba a cumpleaños por obligación, en este caso con el que ahora es mi ex novio. Y me siento identificada con ese personaje en plan: bueno, ya.

Lo que más me incomoda de esos cumpleaños, o situaciones similares, es la gente que se ve con la obligación de hablarte/integrarte. A veces es super hipócrita. Es como cuando te hablan porque eres la nueva. Yo preferiría dejar a un lado los formalismos y empezar a ser de verdad. Que no quieres hablarme, pues no me hables, que si, pues vale. Pero forzar las cosas nunca.
Podemos pasar un rato agradable sin vernos en la obligación por un lado de integrar/hablar por obligación y por otro intentar poner buena cara sabiendo esa obligación.
Soy de las que prefiere observar el terreno y hablar con alguien que no este obligado social o moralmente hablando a darme conversación. Y quizá porque mi pre-adolescencia ha sido así, suelo estar más pendiente de esas cosas. De hecho intento evitarlas.
Creo que a veces soy hasta borde en plan: no tienes porqué hacerlo. Pongo sonrisa falsa e intento huir de esas situaciones en que a veces el silencio corta.

Ponerme a explicar ahora porque soy así es un poco complicado. Pero cuando te dedicas a ir a cumpleaños de las que eran tu pandilla, sabiendo que te han invitado por obligación y que seguramente la mitad de ellas no quieren hablar contigo y la otra mitad se dejan llevar, creo que se aprende bastante.

Ya soy bastante introvertida, y esos detalles obligatorios no hacen más que acentuar mi introversión. Si no estoy cómoda no hablo. Y claro, por obligación nunca estoy cómoda.

miércoles, 8 de enero de 2014

Lo que no ves

"Tú me enseñas que se puede querer lo que no ves"


(Sobran las palabras. Como ese día. Gracias a Pro-Vocativo por la foto)

lunes, 6 de enero de 2014

Rincones Inventados

Donde te veo, te escucho, te olvido, te toco, te beso, te invento y reinvento. Donde discutimos, donde nos reímos, donde nos encontramos.

Rincones inventados que no son más que sueños que desaparecen al amanecer, cuando me encuentro y me pierdo en tu mirada, cuando tu sonrisa me ruboriza.
Recovecos por lo que entras, en silencio, despacio, para revolver todo y marcharte y dejarme con la cabeza llena de pájaros.

Sillones que nunca nos verán sentarnos, palabras que nunca saldrán de mi boca. Silencios eternos. Secretos que nunca nos contaremos, verdades que se quedaran calladas y tristezas ocultadas.

Mi rincón, nuestro rincón. Palabras azucaradas que no deberían estar aquí pero que son solo una muestra de que no hay nada que enseñar, de que hay cosas que es mejor no leer, de que hay cosas que es mejor no saber.

Rincones. Se trata solo de eso. Azúcar. Mi azúcar.

viernes, 3 de enero de 2014

Consejos doy...

El 17 de Julio mantenía una agradable conversación con un amigo. Intentaba consolarle. Hoy me ha hecho reflexionar. Espero que mi amigo no me mate.

-Es que es lo peor que me podía haber pasado. Lo peor. Porque que me deje aun bueno, pero que le prefiera a él antes que a mi... No lo entiendo. Es ver como prefieren un mierda antes que a ti.
- El corazón tiene razones que la razón no entiende.
- Mira... Lo único que sé es que ella se va y yo me quedo solo a saber hasta cuanto tiempo porque ahora hay que estudiar mogollón, ni voy a salir... Me había ilusionado tanto... No es ese tipo de soledad.
-Es el hecho de que te ves "mayor".
-Si.
-Y que no sabes en cuanto tiempo volverás a recomponerte y encontrar a otra y que tampoco estás conociendo a gente.
-Si, no se, veo muy improbable encontrar a otra, con ella había conectado. No se, me llenaba, me gustaba mucho y la pierdo por un mierda que no se la merece. No es justo, joder.
-No... la pierdes porque ella es tonta. No por el ex. El ex habrá tocado las pelotas, pero ella fue quien decidió volver con él.
-Ella no es tonta, todo el mundo dice que es tonta pero no lo es. Ella prefirió al chaval este antes que a mi. Llamarle tonta es engañarme a mi mismo, pero no lo entiendo, porque si tan guapo, inteligente, bueno, cariñoso, etc, le parecía yo... ¿como coño no se puede enamorar de mi?
-Es que el enamoramiento no depende de ti. Le podrás haber dado todo y eso no implica estar enamorado.
-Ya... Que asco... ¡Dios!
-No blasfemes.
-Pues que haga un poco más de caso y deje de putear.
-No putea, te abre a cosas mejores.
-¿Sabes cuanto voy a tardar en encontrar algo mejor si es que lo encuentro?
-Tienes 25 años y toda la vida por delante. ¿Que importa lo que tardes si al final encuentras lo que quieres y necesitas?
-Porque no quiero estar solo...
-Pero esas cosas no se pueden forzar... En serio. Si tienen que pasar, pasan.
-Ya... No puedes controlar nada. Te sientes tan impotente... Ni mantener una pareja, ni encontrar otra. Es todo azar.
-No es azar, es aprendizaje. No puedes forzar tus sentimientos. Y estar solo también es aprendizaje, igual sobre ti mismo, tus fallos, tus virtudes...

...Y para mi no tengo.